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Fukushima es una central sin vida.Los humanos no pueden penetrar pero tampoco los robots, porque se mueren

06/06/2017 04:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El gran dilema es cuál es la situación de la parte inferior del reactor; se sospecha que unas 535 toneladas de combustible nuclear salieron del reactor hasta la capa de hormigón que lo rodea. Es imposible siquiera plantearse la limpieza de la central si no se sabe lo que hay dentro

El 11 de marzo de 2011 en la central nuclear de Fukushima, en Japón, ocurrió el segundo desastre más grave que ha vivido la humanidad de este tipo desde Chernóbil, hace ya 30 años. En este caso,   el accidente tuvo lugar por un motivo muy diferente, ya que la causa fue un terremoto de magnitud 9 y un posterior tsunami que arrasó la costa en la que se encontraba la central. Desde entonces han surgido muchas dudas sobra la radiación existente en esta zona. Decenas de miles de personas tuvieron que dejar sus casas. Recientemente dos fotógrafos que llevan varios años en la tarea tomaron imágenes de las zonas restringidas. Y llegaron a la conclusión que sólo los robots podrían enterarse y medir los niveles de radioactividad del reactor 2 de Fukushima.

 Un robot recogió muestras  en Fukushima pero  no han sido para nada positivas. Los niveles de radiactividad son muy elevados dentro de la vasija de contención del reactor 2, justo debajo del núcleo. Concretamente ha detectado unos 530 sieverts de radiactividad por hora. Unos niveles alarmantes y que dificulta enormemente el proceso de desmantelamiento de sus instalaciones.

Hay que tener en cuenta que el hecho de recibir una dosis de un solo sievert al día puede derivar en graves problemas para la salud, e incluso llegar a la muerte. Y según los datos recogidos por este robot y que recoge la prensa, la cantidad es más de 500 veces cada hora.

Los expertos creen que en el reactor 2 el combustible se fundió y perforó la vasija. Los residuos, unidos a este combustible fundido ya partes de la capa protectora del núcleo, pudieron provocar una fusión parcial al fallar el sistema de refrigeración por el terremoto y el posterior tsunami en 2011. Es por ello que en la actualidad puede haber esos altísimos niveles de radiactividad.

Esta radiactividad evidentemente impide entrar personal humano al recinto. Se calcula que el desmantelamiento total puede durar entre 30 y 40 años. Uno de los primeros pasos es retirar las barras de combustible del reactor y ahora resulta que después de los datos que ha aportado el robot en su entrada al reactor es más complicado de lo que se pensaba.

La compañía eléctrica Tokyo Electric Power Company tiene previsto realizar más análisis próximamente e introducir otro robot para poder evaluar nuevamente el lugar.

Hay que recordar que un año después del accidente atómico, en agosto de 2012, un grupo de científicos japoneses publicaron unos resultados sobre un estudio en el que aseguraban que las mariposas expuestas a la radiactividad y que estaban cerca de la central nuclear, habían mutado genéticamente. 

¿Cuál hubiera sido nuestra mejor arma?. Pues, robots increíbles, para limpiar Fukushima que Toshiba anunció. Pero los que ha presentado en diseño parecen, instrumentos de tortura de James Bond, pero este robot para limpiar Fukushima de escombros tampoco sirvió para limpiar la basura de la planta fuera de servicio que nunca se volverá a reabrir. Este chatarrero-grúa con cámaras utilizaba sus dos brazos para agarrar y cortar el combustible de las varillas que suministran el combustible de las piscinas del reactor 3 de la planta. Todas esas cámaras daban a los operadores humanos la capacidad de mirar a su alrededor en múltiples direcciones dentro del reactor.

Esta tarea en particular es especialmente difícil, debido a que los niveles de radiación en el reactor son demasiado altos para los seres humanos. Previamente, en reactores con niveles más bajos de radiación, los seres humanos podían estar presentes y supervisar la retirada de las varillas. Pero este trabajo se basa totalmente en diferentes tipos de robot de Toshiba que estaban programados para comenzar a retirar 566 conjuntos de combustible en varillas en algún momento de años futuros. Pero no fue posible.

Japón comienza a replantearse el uso de la energía nuclear para su industria y fuerza eléctrica

Los robots de la central nuclear de Fukushima se están muriendo.

Es algo que Tepco, la compañía encargada de limpiar la central de Fukushima, está descubriendo por las malas, lo inesperado. El plan original tenía mucho potencial: en vez de enviar a personas a las zonas de mayor radiación, que sigue alta, enviarían robots.

Muchos fabricantes japoneses se han apuntado al plan tales como como Toshiba o Hitachi; y la propia Tepco anunció el desarrollo de un robot capaz de soportar 73 sieverts de radiación. Sin embargo, la situación en los reactores es tan mala que ni siquiera eso ha sido suficiente. Parece inverosímil que ni lo robots aguanten.

Las últimas mediciones hablan de 530 sieverts de radiación en el reactor número 2; una cifra  mortal de necesidad, pero que ha llegado a afectar también a los robots. Por ejemplo, cuando la radiación gamma es muy alta, los cables se vuelven frágiles, pierden elasticidad; y eso es fatal para los robots con piezas movibles. Los circuitos eléctricos también se ven afectados.

Ni Tepco ni ningún otro fabricante parecen tener nada que aguante tanta radiación, y eso les ha pillado por sorpresa; los pasillos y salas de la central de Fukushima se están llenando de “cadáveres” (sin sangre) de robots que no pudieron terminar su misión.

Quedan 4 años para terminar de limpiar Fukushima, y ni siquiera se sabe la situación real. La realidad es que tampoco nunca se empezó.

Incluso los diseños más reforzados no tienen nada que hacer; el robot de Toshiba murió cinco veces más rápido de lo que se esperaba, y apenas se acercó a unos metros de la zona que tenía que investigar.

El gran dilema es cuál es la situación de la parte inferior del reactor; se sospecha que unas 535 toneladas de combustible nuclear salieron del reactor hasta la capa de hormigón que lo rodea, pero no es seguro. Es imposible siquiera plantearse la limpieza de la central si no se sabe lo que hay dentro.

La fecha de inicio de la limpieza está inicialmente planteada para el 2021, y pese a todo Tepco asegura que la cumplirá; eso implica más inversiones en nuevos robots, y posiblemente más fallos hasta dar con la solución. ¿Cómo serán esos robots?, ¿cómo tienen que ser?.

Tras el desastre nuclear resultante en la planta de Fukushima Daiichi en el noreste de Japón la industria de la tecnología en el país tendrá que innovarse durante décadas. Las grandes compañías de tecnología han comenzado a fabricar productos de ingeniería con la mente puesta en posibles desastres. Años pasados, Toshiba utilizó otro robot para la inspección de los reactores de Fukushima: un escorpión RC 21 pulgadas construido para operar en un entorno altamente radiactivo. Pero nada.

Cuando los reactores empezaron a funcionar de nuevo, hubo una gran resistencia pública. La relación de Japón con la energía nuclear se complica afortunadamente, y se espera que los robots puedan hacer que sea más manejable y menos peligrosa.

 

 

 


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