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Aniversario 53 del realismo mágico

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29/05/2020 09:48 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Un pequeño bar de antiguos cazadores, en la ciudad colombiana de Barranquilla, conocido como La Cueva, se convirtió en 1955, en el lugar predilecto de Gabriel García Márquez, para tertuliar con sus amigos de juventud y poner a volar su imaginación: el realismo mágico en Cien años de soledad

 

 

Foto: Editorial Sudamericana

Por: Edelmiro Franco V.

Un pequeño bar de antiguos cazadores, en la ciudad colombiana de Barranquilla, conocido como La Cueva, se convirtió en 1955, en el  lugar predilecto de Gabriel García Márquez, para tertuliar con sus amigos de juventud y poner a volar su imaginación: el realismo mágico en Cien años de soledad.

Este 30 de mayo es el 53 aniversario de la primera edición de la novela Cien años de soledad, de la editorial Sudamericana, en Buenos Aires, que se convirtió, en la segunda obra más importante de la literatura universal, después de Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes.

Los jóvenes escritores que se reunían en La Cueva, con García Márquez eran: el catalán Ramón Vinyes: Alfonso Fuenmayor, Álvaro Cepeda Samudio, Germán Vargas y José Félix Fuenmayor, entre otros.

Para el Centro Gabo, este grupo de amigos <<conformaron la tropa más destacada de la intelectualidad caribe a mediados del siglo anterior, un sexteto selecto que acabó ganándose el apodo de Grupo de Barranquilla>> y a  la vez fueron inspiración para que el Nobel  creara <<los cuatro discutidores>>, amigos de Aureliano Buendía, que aparecen en los últimos capítulos de Cien años de soledad.

La ciudad portuaria de Barranquilla, en donde se une el mar caribe con el rio Magdalena, que es el afluente más grande que cruza de sur a norte la geografía colombiana, y  el bar La Cueva, son referentes importantes en la vida personal y literaria de García Márquez.

Gabo se forjó como escritor en Barranquilla: Paul Brito

                                                                                                                                                                                               Foto: Edelmiro Franco V.

El escritor Paul Brito, uno de los estudiosos de la obra del Nobel de Literatura,   analiza en una entrevista ---.que me concedió en 2017--- la importancia de Barranquilla y el bar La Cueva, en la obra de García Márquez.

Las primeras experiencias de Gabo como escritor, se forjaron en esta ciudad del caribe colombiano, sostiene Brito, Premio Nacional de Libro de Cuentos UIS. Colaborador de revistas nacionales e internacionales alrededor de la literatura, el periodismo y el ensayo.

En Barranquilla surgieron los primeros <<amigos literarios, auténticos que le regalan toda una atmósfera de camaradería y toda una serie de historias que ellos comienzan a idealizar. Esto se ve reflejado en Cien años de soledad, donde él incluso se menciona con su propio nombre Gabriel, y aparece también Álvaro (Cepeda), Alfonso (Fuenmayor), amigos de Barranquilla>>.

En la obra <<Los funerales de la mamá grande (1962), Gabo le manda un saludo a <<los camajanes de La Cueva.  Uno se va dando cuenta que él ya tiene toda una mitología alrededor de esa época juvenil, vital exuberante que él pasó aquí en la ciudad, cuando ni siquiera tenía dinero>>..

García Márquez  -recordó Brito-  en esa época dejaba como prenda de garantía el primer manuscrito del <<germen de Macondo, de Cien años de soledad>> para poder pasar la noche en  un hospedaje  de <<mala muerte>>, que era más prostíbulo que hotel.

En “La Jirafa”, se nota la búsqueda de García Márquez por la magia de la cotidianidad, la hipérbole cotidiana

Barranquilla también <<vuelve en las Memorias de mis putas tristes (2004). Uno ve que ya él vuelve a su nostalgia de la ciudad, porque es una novela barranquillera>>.

Para Brito una de las mejores novelas de García Márquez, <<es El otoño  del patriarca. Es una novela diferente, la escribió después de Cien años de soledad y es plenamente barranquillera>>.

García Márquez para escribir El otoño del patriarca (1975), << le tocó volver a la ciudad, volver tener el olor de la guayaba, volver a vivir unos meses acá, volver a relacionarse con los taxistas y retomar expresiones y términos que solo se entienden en Barranquilla>>.

Expresiones como: <<manta de bandera, gordo bobo, salchichón de hoyito, todo eso solo lo entienden los vecinos del barrio Chiquinquirá, de esta ciudad. En esta obra (El otoño del patriarca) está todo ese mundo barranquillero que siempre estuvo muy cerca de Gabo. Barranquilla es una ciudad central en la vida García Márquez”.

 Barranquilla  y el Realismo Mágico

Barranquilla --- La puerta de oro del caribe colombiano--- también se conoce como curramba la bella, en honor a la alegría de su gente, a la rumba y a los mejores carnavales del Caribe. García Márquez, y sus amigos escritores empiezan a construir su realismo mágico, que está reflejado en la columna <<La jirafa>>, que escribía Gabo en el diario El Heraldo, el más importante  en la zona norte de Colombia.

En La Jirafa, se nota <<la búsqueda de García Márquez por la magia de la cotidianidad, la hipérbole cotidiana. Uno siente en esa columna que ya él estaba conectado con esa búsqueda>>.

Barranquilla ---sostuvo Brito---  tiene mucho que ver con la construcción del realismo mágico, con el mundo macondiano en la obra de García Márquez. En esta ciudad el autor de Cien años de soledad, afianza <<un poco más esa exploración de ese mundo fantástico>>.

Los amigos del Grupo de Barranquilla, por ejemplo, ya habían leído los primeros cuentos de García Márquez, en el diario El Espectador y empezaron a formular las primeras críticas en las tertulias que hacían en La Cueva. En estas tertulias, los jóvenes escritores cuestionaron la <<abstracción que  tienen sus cuentos en esa búsqueda de lo fantasioso en mundos lejanos al suyo, al Caribe>>.

Sus amigas le plantearon a García Márquez <<que no era necesario alejarse demasiado, si acá estaba toda esa cantera de imágenes que él podía explorar sin que el cuento se notara muy forzado. La primera vez que le llaman la atención es por su forma cachaca (persona del altiplano) de escribir y esa crítica fue aquí en Barranquilla>>, puntualizó Brito.

El escritor Ramón Vinyes, uno de los miembros del Grupo de Barranquilla  escribió: “Por encima del realismo, del clasicismo, del modernismo, buscamos la belleza donde se halle, como se busca el oro entre las piedras”. Esa búsqueda de la belleza García Márquez la plasmó en Cien  años de soledad y logró construir ese mundo maravilloso de Macondo.

Documental  #Macodo: La Magia del Caribe /Recomendado.

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 Entrevista a Paul Brito, hace  parte de una compilación de entrevistas con autores latinoamericanos entre el 2000 y 2018 en  Colombia.

Las primeras experiencias de García Márquez como escritor, se forjaron en Barranquilla


Sobre esta noticia

Autor:
Edelmiro Franco V (19 noticias)
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Tipo:
Reportaje
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