Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Emiro Vera Suárez escriba una noticia?

El árbol que se toca y nos llena de adoración

13
- +
17/12/2020 05:45 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Debemos acercarnos en la unión familiar

Fuente Literaria/ N° 90

 

Al acabar el año 2020, se nos cae sobre la mano el peso del tiempo agotado por esta muerte fragmentada de nuestra patria. Es un tiempo cinerario, donde estamos al borde de una idiotez mundial, sin duda es una situación precaria de la realidad, en vano abro libros viejos y nuevos, queridos recuerdos de mi época estudiantil y profesional. Nunca he podido escapar de mi estado eterno, me da vértigo al cruzar el friso de la lejanía. Es una obligada pérdida de valores estéticos donde el amor, follaje me dan en un instante la hermosura petrificada de lo opuesto al ser humano.

Esta es otra generación contemplativa, donde el hombre solo obedece a las cosas mudables y poco tiene una noción sobre su equilibrio. Es un ser en decadencia y hartura, donde las figuras del realismo, solo responde a sus movimientos. Es una evasión catártica y eternizante de su propia realidad que arrebata nuestras vidas sobre figuras arrebatadas.

De modo que invocamos a la violencia., es una agitación formal a modo de transparente símbolo. Son briznas, el cambio de guardia en nuestra seguridad interior, es el reblandecimiento de la percepción que se embota ante una multiplicidad de imágenes que repiten las ambiciones abolidas del pasado. Somos así, un solo semblante y una sola realidad, en este siglo XXI, nos hemos dedicado al fantaseo, es un mecanismo distrofiado en todo a su conciencia vigilante, simplemente rechazamos el plano consciente y la melancolía es nuestro espejo negro para coexistir en la ignorancia.

La razón es la única salvación posible. Nada llega a ser real, sino se ha experimentado y manejamos una verdad filosófica y continuada en el tiempo. Estoy escribiendo bajo partículas de luz, todo en mi patria es oscuridad y, solo nos encojemos de hombros ante la falsedad Así que giramos en un solo solar, un solo cielo y una ventana, donde solo se oye bichofeaos

Hemos llegado al final de la ruta, es el preludio de la destrucción y la tragedia. Es despertar ante el asombro, Ahora, partimos del odio entre las familias y es llegar a los límites, donde todo se borra.

El árbol se encuentra consigo mismo y los palpamos y me empapo bajo sus hojas, cuando cae la lluvia. Todo se toca al leer tu poesía, rozo tus ramas, huelo tus hojas con forma de senos, es el color de un fruto suspendido en el extremo, un cogollo. Quiero verte pintada en un libro especial, o lápices, o papel para dibujar. Venezuela, debe verse llena de camelias y de arrayán, Eres uno de esos prados del campo.

Te he buscado en esta noche, sosegada arma del silencio

Estas en este azul, en este viento. Eres una hierba que me baña la cara

En este movimiento hacia lo eterno, miro al cielo y veo el halcón con sus garras

Acecha contra mi felicidad y malogra el canto del ruiseñor.

Es un tranquilo ocaso, donde soñamos despiertos o dormidos.

Es el oscuro vacío de la noche, es el día de nuestra alma.

Somos una realidad

Confusa distancia, es dejar el antiguo vigor en una vieja tribu

Es el libre compromiso, es el nacer de la adolescencia, son los amores

Es el secreto de una creación indiscriminada y crepuscular.

Es el engarce fácil de ese pasado.

 

Venezuela, empequeñecida cada vez más, opacada por el sol y las sombras.

Es estarse en tinieblas, mira era eres una tierra dichosa, reina de las mariposas.

Bajemos a las tierras de los mortales, ni los fantasmas nos engañen.

 

Estas letras, permiten detenerme e ir a los cristales, trato de olvidar a mi hermano Eliécer.

Son imágenes intermitentes que me llegan de él, jamás lo conocí, solo lo vi en la lejanía. Igual que mi hermana. Desconozco sus sueños. Ahora, estoy sin familia, ni hijos.

Mi alma, sufre un ardoroso entrenamiento en los últimos cinco años y busco lo sobrenatural para soplar a los ritmos. Esto es una fantasía, mi país es un mundo zombi, lo que hacen es irse del país para morir de pandemias., es como un tapiz mitológico que salen a probarse, es la variedad de quimeras y ritmos. Todos huyen para hundirse en la muerte, nos bañan de soledad y de fiestas equivocadas. Es un acto repulsivo, lleno de horror.

Los escrutinios danzan en las copas de los gobernantes, todo es un fraude., las gentes duermen bajo una brasa corrida de imágenes y el cielo anda alto, porque la aparición busca el silencio con su muerte. Es una jarra de cidra, , es el eco de una memoria. Es el encuentro a la mitad del camino, es una realidad. Todos ignoran a la criatura, es el tiempo del olvidado. Somos pobres, nos han empobrecido y estamos en un pedregal, es la alegría de la indolencia. La felicidad es una modorra.

El cristal refluye, es el ápice del poder.

La vida es solo un día, es la copa del árbol

Sueño de un pobre indio que nos alienta y rodea con su aire vacío.

Es el suave susurro del tiempo. Es un menudo sonar en las hojas

Un poema, sin duda, será un canto de batalla, un sonido de guerra, es el dese de la imaginación en un tiempo de invocación. Es la naturaleza en la ventana, son las flores con abejas rumorosas.

Emiro Enrique Vera Suárez 13/ 07/2020

 

 


Sobre esta noticia

Autor:
Emiro Vera Suárez (1699 noticias)
Visitas:
109
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas
Lugares

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.