Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Galdo Fonte escriba una noticia?

Campanadas, uvas y champán

29/12/2017 13:28 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La causa de que España se haya convertido en un país sin futuro, hay que buscarla en la primacía del neoliberalismo y en su utilización de la crisis como resorte inductor de sus políticas restrictivas

Dejamos atrás la onomástica  de los santos  inocentes, ese día del  calendario que  rememora  la  siniestra decisión de Herodes, aquel tirano que para afianzar su reinado exterminó a inocentes recen nacidos con la intención  de acabar   con el Mesías como anunciado  rey de los judíos.

Una Efemérides  que vente siglos después  se mantiene  en  versión actualizada, aún cuando la judiada es otra, pues ahora  el  papel tiránico lo auspicia el  neoliberalismo inspirador  del Tratado de Maastricht, una  inocentada de nuevo cuño consistente en crear  una  unidad monetaria   al margen de toda uniformidad política, y cuya puesta  en práctica,   fue  sin duda la causa del  estado de colapso que actualmente sufrimos por  la permisividad otorgada a los mercados financieros, a quien, además de eximir  de responsabilidad por los excesos cometidos se les otorgaron plenas atribuciones   para establecer  normas en materia de política económica, del mismo modo, que credenciales  de  autoridad  y  poder absoluto para imponer disciplina de interés a los países endeudados con el  único propósito  de satisfacer  su desmedida codicia.

Concesiones  que contaron para su instauración con la ignominiosa colaboración de los integrantes de una    clase política afín  y  los distintos gobiernos de corte neoliberal,   que voluntariamente, depusieron  sus contraídos con los electores  para desempeñar  el papel  de cómplices ejecutores de recortes y demás  medidas de austeridad, al solo efecto  de favorecer   el logro  de tan perversa dinámica, aún cuando su  verdadero  cometido debiera  girar en dirección inversa, esforzándose por establecer  una Europa distinta, aplicando   una nueva estrategia de crecimiento, retomando   el control político de la economía, estableciendo la uniformidad continental  de las políticas  impositivas, salariales y sociales e instaurando igualmente homogeneidad de reglas para repercutir  la financiación de la deuda.

Mientras no se adopten medidas en  tal dirección, más que reconducir   el proceso de integración europea, se estará dando muestras de no haber aprendido de los errores, sin intuir que con la utilización del medicamento incorrecto como las actuales políticas  de restricción  en recortes salariales y severos programas de austeridad, para nada se remediarán los problemas económicos; pues con tales medidas,   tan solo se acentuará la inestabilidad agravando la conflictividad social. . Caldo de cultivo inapropiado  para crear las condiciones  adecuadas cara a una  reactivación eficiente y responsable.

Téngase en cuenta  que la actual crisis económica no tuvo su origen en motivos  empresariales  de actividades afectas  a la economía productiva,   como tampoco en causas de carácter laboral. Con todo, ambos aspectos son claves para  alcanzar una  respuesta  política al actual deterioro, siendo  necesario  proceder con la mayor celeridad para lograr el aprovechamiento de las  cada vez más reducidas sinergias, supuesto contrario el riesgo de pérdida    de potencialidades puede convertir lo  posible en inviable.

Desde que a mitad del 2007 se hiciera eclosionar la crisis económica, el ascensor social ha dejado de funcionar para la gente joven

En el caso específico  de nuestro país, las referencias no pueden ser mas decepcionantes pues desde que a mitad  del 2007 se hiciera eclosionar  la crisis económica, el ascensor social ha dejado de funcionar para la gente joven; tal es así,    que  los nacidos en la década de los ochenta han pasado a ser  la primera  generación que desde la posguerra llegan a  los 30 años con ingresos inferiores  a los nacidos en la década anterior.

Retroceso  que afectando en mayor  medida  a la gente  más  joven no dejó inmune al resto de sectores sociales que para propia desgracia  pudieron comprobar como la estructura que apuntalaba sus vidas perdía solidez y se venía  abajo, generando multitud de perjuicios donde  la estabilidad en el  empleo  desaparecía, los ingresos estables dejaban  de estar afianzados y el derecho a la percepción de  pensiones públicas se planteaba cada vez mas enrevesado.

 Una marcha atrás en los niveles de  bienestar que más que interpretarse como una anomalía puntual, percibida  en sus justos términos debe  entenderse como la consecuencia real de las prácticas del   neoliberalismo, o lo que es lo mismo la supremacía de la economía especulativa   sobre la racionalidad política.

La complejidad de la situación demanda desde la sensatez un  ejercicio de compromiso y reflexión sobre cómo cambiar las cosas en vía  a afrontar la erradicación del  neoliberalismo, y con ello,   acometer el desafío  de  restaurar el contrato social entre generaciones;   y muy especialmente, en estos días  en que nos llenamos de buenas intenciones, para  así sustituir  la tozuda superstición de creer que  por pura magia de almanaque, el día de fin de año después de las campanadas,  las uvas y el champán se cancela  el pasado  para  empezar otra cosa, cuando realmente no cabe  Vida Nueva sin crear las condiciones de habitabilidad socio-económicas adecuadas.

No hacerlo, además de constituir  una  devaluación de  la   democracia,  hará  que sus  consecuencias resulten dramática  para nosotros y las generaciones venideras.


Sobre esta noticia

Autor:
Galdo Fonte (322 noticias)
Visitas:
7328
Tipo:
Opinión
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas
Lugares

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.