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"La ciencia es muy competitiva y, ahí, las mujeres hemos perdido"

07/03/2018 13:58 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

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Habla de varias científicas extraordinarias que sufrieron la ignominia machista en un mundo donde, pese a la apariencia, la inteligencia no siempre es sinónimo de éxito. Y cita a Henrietta Swan Leavitt, la astrónoma silenciosa que dejó todo el trabajo hecho para que sus dos superiores se llevaran la gloria estelar. Y, sobre todas ellas, a Sofía Kovaleskaya, su referente vital. Marta Macho Stadler (Bilbao, 1962) es doctora en matemáticas, especialista en un área tan indescifrable para el público como "Geometría y topología", aunque sus teorías y ecuaciones ayuden a comprender mejor el comportamiento de planetas lejanos. Un ambiente dominado por la vehemencia masculina que las mujeres han decidido derrocar. Premio Emakunde 2016, el galardón más destacado que se otorga en Euskadi en la lucha por la igualdad, Marta Macho no se impacienta. Habla con las dosis exactas de rigor y el aparente despiste que se supone a una investigadora de la NASA. Aunque puede que no sea más que una impresión porque educación, curiosidad y compromiso feminista no le faltan. Hace 4 años fundó uno de los blogs de divulgación científica más concurridos de España, Mujeres con ciencia, que hoy alcanza sin contratiempos más de 40.000 lecturas mensuales. Sus alumnos y alumnas de la Universidad del País Vasco lo devoran con fruición."

¿Apoya la huelga del 8 de marzo?

Por razones profesionales me ha tocado estar fuera de mi puesto de trabajo y, aunque estoy completamente a favor de la convocatoria, tengo algunas contradicciones. Para mi es fácil secundar el paro porque ocupo una posición de élite pero entiendo que a otras mujeres les resulta difícil, sobre todo a aquellas que tienen contratos en precario. Quizá ellas no se lo pueden permitir. Y eso me provoca dudas aunque eso no signifique que vaya en contra de la causa ni de coña. He participado en la difusión de Las investigadoras paramosy estaré en Sevilla impartiendo un curso de divulgación con niños y niñas sobre las mujeres científicas, que en el fondo es una de las demandas de la huelga. Por eso he decidido que mi 8 de marzo sea reivindicativo aunque apoye la huelga por activismo.

Se vive un momento muy especial: Las mujeres han dicho basta

Sí, es cierto. Hemos empezado a hablar de muchas cosas, y también hemos empezado a protestar con absoluta libertad. Eso es buenísimo y tenemos que aprovecharlo.

La ciencia ha sido, hasta ahora, cosa de hombres, ¿por qué?

No toda ciencia, ¿eh? Hay áreas que están muy feminizadas. Por ejemplo todas las bios, la biología, la biomedicina y casi todas con aplicación social. Pero lo cierto es que quienes mandan siguen siendo los hombres. La ciencia es una actividad muy vinculada a la percepción de la genialidad y eso nos ha hecho mucho daño a las mujeres. Es el problema de los roles de género: A las mujeres nos aleccionan desde pequeñas, nos dicen que debemos ser trabajadoras y a los hombres que son muy inteligentes. Y, claro, si trasladamos eso a la ciencia el perjuicio es enorme.

Rita Levi-Montalcini, una de las neurocientíficas más grandes de la historia, admitió que en su juventud sufrió mucho al ver cómo su familia reconocía el trabajo de su hermano pero no el de ella.

Y eso que Rita Levi-Montalcini fue una mujer todoterreno, una feminista y una científica extraordinaria. Pero incluso a ella le afectaron los estereotipos de los que hablaba. ¿Cómo va a estudiar una chica una carrera que incluso la familia le dice que no es para ella? ¿Y qué disciplina es exclusiva de las chicas? Pues las cosas de letras, nos decían, o enfermería. Para un hombre es distinto. Él tiene que aspirar a ser médico aunque, en realidad, quiera ser enfermero. Existe mucho paternalismo y eso marca mucho. Lo peor es que, al final, te lo acababas creyendo.

¿Usted ha sufrido esta discriminación?

Soy matemática porque siempre he tenido habilidad para los números, no porque sea superlista ni porque haya sido superempollona. Mi padre era profesor y tuve la suerte de vivir en un ambiente que me transmitió el conocimiento de las matemáticas. Genios hay muy pocos aunque desgraciadamente suelen vincularse a lo masculino.

Pocos conocen la influencia que tuvo la investigación de una mujer en Albert Einstein

Sí, se ha hablado de su primera mujer, Mileva Maric, pero quien le aportó muchísimo fue Emmy Noether, cuya investigación matemática fue determinante para él. La admiración intelectual que sentía hacia ella era absoluta. Llegó a decir que era el genio matemático creativo más importante que conoció. Y por ser mujer tuvo una historia profesional tremenda. A pesar de revolucionar la física, le pusieron problemas para estudiar porque entonces no se permitía que las mujeres se inscribieran en la universidad. Años después, logró que le dieran permiso para dar clases pero tampoco recibía salario alguno. Sobrevivió de lo que le daban sus propios alumnos.

Hay decenas de científicas silenciadas por la historia.

Sí, hay muchas. La astrónoma Henrietta Swan Leavitt, por ejemplo, explicó el comportamiento de las Cefeidas y catalogó estrellas variables en la Nube de Magallanes pero sus dos superiores, Edward Pickering y Edwin Hubble, le robaron la gloria. Es un comportamiento que ha sido normal a lo largo de la historia de la ciencia. Hay mujeres determinantes en el avance científico pero los méritos se los quedaban los varones que lideraban el grupo de investigación. Hoy en día sigue ocurriendo.

¿Tan machista es la ciencia?

Está muy jerarquizada y es vertical. Normalmente, los jefes de los equipos firman todos los artículos y su currículum crece a costa de añadir, a veces, que los expertos no son ellos sino la gente de su equipo en el que hay mujeres. La ciencia no es un saber individual y es muy competitiva. Ahí nosotras hemos perdido. Por ejemplo, en el mismo observatorio de Harvard donde Henrietta Swan Leavitt estudió las estrellas se contrató a montones de mujeres para trabajos tediosos que consideraban menores. Pero eran grandes observadoras, muy meticulosas y algunas de ellas, como Henrietta, hicieron investigaciones por su cuenta que su jefe, un hombre, asumió como propias y pasó a la posteridad.

¿Cuál es el porcentaje femenino entre sus alumnos?

Es bastante igualitario. Casi al 50%. Aunque a muchos le sorprende, matemáticas es una carrera universitaria bastante feminizada en comparación con otras como las ingenierías, la informática y la física. Sin embargo, a lo largo de la historia siempre ha habido grandes matemáticas y también grandes astrónomas, probablemente porque eran profesiones que podían desarrollarse en casa, el ámbito privado para dar rienda suelta a su curiosidad.

Los estudios indican que las mujeres son mejores estudiantes pero son los hombres quienes progresan en la carrera académica, ¿Cómo es posible?

El número de doctorados en la universidad pública española es parejo pero, efectivamente, a medida que se evoluciona en la carrera docente se abre una gráfica de tijera por género. El 80% de los hombres llegan a catedráticos frente al 20% de mujeres. Es decir, ellos suben y nosotras no. Es un "techo de cristal" que en la carrera científica se vuelve más nítido y que hay que romper.

¿Cuál es el motivo?

La competencia. La manera de evaluar una investigación es publicándola en revistas científicas. Eso no es fácil porque hay muchas personas que trabajan en el mismo tema y nos obliga a investigar muy deprisa y bajo mucha presión. En ese ambiente competitivo, las mujeres estamos peor entrenadas que los hombres. Además, convivimos con los estereotipos sutiles a la hora de ser evaluadas. Normalmente, una investigación firmada por una mujer es estudiada por los académicos de forma más severa que la de un hombre. Dan más relevancia a sus artículos que a los nuestros. Pero como sucede en la política, creo que el día en el que las mujeres científicas seamos evaluadas como los hombres habrá un giro en la forma de plantear la ciencia. Nosotras somos mucho más colaborativas que ellos y también más cuidadosas en nuestras investigaciones. Valoramos más el resultado que la medalla.

¿Le resulta incómodo trabajar bajo estas condiciones de presión?

Es incómodo para todos, también para muchos hombres, porque la prisa provoca errores. Supongo que sucede lo mismo en el periodismo. Tampoco es agradable ir a un congreso de 70 personas y que sólo haya tres mujeres. No es que te traten mal pero, a veces, no eres lo suficientemente reconocida. En fin, salen a relucir un montón de dudas. Hoy en día hay muchas disciplinas científicas que siguen estando muy masculinizadas. Por ejemplo, la mía, geografía y topología. Son entornos en los que muchas mujeres viven situaciones que yo percibía hace 20 años. El paternalismo y la vehemencia del hombre cohíben a las mujeres.

¿Hay alguna científica por la que sienta admiración?

Sí, hay varias admirables. Como matemática hay una con la que siempre me he identificado. Se llamaba Sofía Kovalevskaya. Quizá no sea muy conocida a nivel general pero se movió en la frontera de muchas cosas. Se casó con un amigo para poder estudiar en el siglo XIX e hizo aportaciones brillantes a las matemáticas, además de descubrir la trayectoria de Saturno. También era escritora y feminista. Fue una mujer extraordinaria, muy completa, con una historia personal casi novelesca que no sólo estuvo marcada por la ciencia, sino por asuntos muy diferentes y transversales. Fue una privilegiada al convivir con Dostoievski en un ambiente culto del que ella bebió con inteligencia. Era tan especial que la escritora Alice Munro le dedicó un libro maravilloso titulado Demasiada felicidad.


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Autor:
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Fuente:
ctxt.es
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Tipo:
Reportaje
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