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El crédito agropecuario tiene baja participación en el sistema financiero

06/09/2012 20:32 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

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Por Edgar Aldana Rosillo

APE

Una de las locomotoras del gobierno es la del sector agropecuario que aunque muestra algún crecimiento, todavía se encuentra por debajo del promedio de la economía en su conjunto y con unas perspectivas no muy claras por la coyuntura que vive el país y el mundo.

Entre los combustibles que necesita esa locomotora para moverse está el crédito, el cual pese a mostrar cifras importantes de desembolso, que a julio del presente año superan los $2 billones, todavía es muy poco en el contexto del sistema financiero.

De acuerdo con un estudio de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC) y sus gremios afiliados a pesar de los aumentos registrados en las colocaciones, el resultado en materia de profundización y cobertura es bajo, tomando en cuenta que únicamente el 4% del total del crédito otorgado por el sistema financiero formal (2000-2011), fue colocado en el sector agropecuario. Esta proporción no solo resulta menor a su contribución al PIB, sino que contrasta con la de otros países de América Latina de gran vocación agrícola. Para el 2011 este indicador se deterioró, pues solo el 3.2% del total de colocaciones del sistema financiero formal se colocó en el sector, señalando con ello una mayor dinámica en las colocaciones de crédito para el resto de la economía.

Así mismo, el crédito para el sector entre 2000-2011 provino en un 70% de los recursos de redescuento, sin embargo, en los últimos seis años se observa una menor dependencia de los recursos de redescuento y una mayor participación de los recursos ordinarios sustitutivos de inversiones forzosas de la banca privada en la financiación del sector.

Llama la atención que en 2011 el 60% de los créditos otorgados fueron con recursos de redescuento, el 39.7% con recursos propios de los intermediarios financieros, sustitutivos de inversiones forzosas; y tan solo el 0.3% con recursos de los intermediarios financieros no sustitutivos de inversiones forzosas, lo que refleja el poco interés de la banca privada por colocar recursos en las actividades del campo, entre otras razones por la percepción de alto riesgo del sector, los elevados costos en la administración de los créditos y la falta de información para identificar buenos clientes.

De igual manera se observa que aunque los recursos de crédito para los rubros de inversión como maquinaria y equipo, infraestructura, adecuación de tierras, comercialización y servicios de apoyo han mostrado aumentos sostenidos en los últimos años, la participación de estos cinco rubros dentro del total de colocaciones de crédito de Finagro no exceden el 17%, lo que refleja una débil dinámica en la modernización del sector.

Además, las colocaciones de crédito para capital de trabajo o crédito de corto plazo han mostrado una lenta dinámica, y su orientación ha venido cambiando considerablemente. En los últimos tres años el 58% de los créditos para capital de trabajo se otorgaron por las líneas de comercialización y servicios de apoyo, las cuales comprenden operaciones de empresas transformadoras y comercializadoras de productos e insumos agropecuarios, mientras que los créditos para financiar la producción de cultivos de ciclo corto y el sostenimiento de cultivos de ciclo largo evidencian un preocupante decaimiento, que podría estar asociado a los cambios en los instrumentos de financiamiento, como AIS. Las cifras señalan que los créditos para comercialización y servicios de apoyo han sido orientados en su gran mayoría a la financiación de inventarios.

La evolución de los créditos de comercialización y sostenimiento muestra resultados que vale la pena destacar. El monto promedio por crédito para comercialización pasó de $168 millones en2008 a$284 millones en 2011, y para sostenimiento de $819 millones a $1.137millones, mientras que el monto promedio de los créditos de la línea de producción sufrió un fuerte descenso al pasar de $28 a $24 millones.

En cuanto al costo del financiamiento, se observa que los niveles promedio de tasas máximas de interés del crédito agropecuario para medianos y grandes productores durante los últimos años han sido superiores en 3, 4 puntos porcentuales a la tasa de interés del crédito comercial, lo que indica que para este grupo de productores, en realidad, no se puede hablar de tasas de fomento. Para los pequeños productores, en cambio, la tasa de interés máxima sí ha estado, en promedio, 0, 6 puntos porcentuales por debajo de la del crédito comercial. En lo corrido de 2012, el diferencial promedio aumentó levemente a 0, 9 puntos porcentuales.

Productores

Por su parte, entre los agricultores se encuentran diferentes reacciones según como le ha ido a cada uno con el banco al cual acuden. En el caso de los pequeños, muchos de ellos se relacionan con el Banco Agrario por ser el único que les queda cerca o porque ya tienen una tradición crediticia con la entidad.

De acuerdo con un sondeo que APE realizó entre pequeños productores de cacao, plátano, maíz, papa y yuca, entre otros, se encontró que entre las mayores dificultades para acceder al crédito en cualquier banco, está la garantía que pide el banco, como lo es un fiador o una hipoteca y que el fiador debe tener una capacidad de pago mayor a la del solicitante.

Además, la aprobación y desembolso del dinero se da entre 1 y 6 meses, lo cual muchas veces no coincide con el tiempo en el que se requieren los recursos. En el caso de personas con historial crediticio los desembolsos salen entre 1 y 2 meses y a veces hasta en 20 días, pero para quienes solicitan por primera vez un crédito, el desembolso puede durar hasta 6 meses sobre todo cuando se hace hipoteca.

Un factor más que se convierte en talanquera para acceder al crédito es la falta de u título de propiedad de la tierra, razón por la cual el gobierno viene adelantando un rápido proceso de titulación, ya que adicionalmente los apoyos tampoco pueden ser adquiridos.

También consideraron que, en algunos casos, el plazo para pagar el crédito es muy corto en relación con nuevas siembras, porque por ejemplo en cacao comienza a producir a partir del tercero o cuarto año y los préstamos son a 5 años.

Frente a estas situaciones plantean necesario realizar modificaciones como aplicar el Incentivo ala Capitalización Rural(ICR) a todo tipo de proyecto agropecuario; que se amplíen los plazos de acuerdo al proyecto; y que el desembolso sea por cuotas, de acuerdo a un concepto técnico y al avance de la inversión.

Gremios

Así mismo, es importante tener en cuenta que los gremios de la producción, como entes que reúnen a grupos importantes de productores, juegan un papel importante, tanto en facilitar el acceso del crédito a sus afiliados como en mantener bien informados a los intermediarios financieros sobre su sector.

Según el gerente dela Federación Nacionalde Cafeteros, Luis Genaro Muñoz Ortega, con la entrada en vigencia del Programa Permanencia, Sostenibilidad y Futuro -PSF que otorga a los pequeños cafeteros créditos en condiciones blandas para la renovación de hasta5 hectáreassembradas en café, el acceso al crédito para el sector se ha disparado.

Así las cosas, entre 2008 y julio de2012, através del Servicio de Extensión se han gestionado 172 mil créditos por cerca de $850 mil millones para la renovación de 144 mil hectáreas, lo que equivale a un valor promedio de $4, 9 millones por crédito. Esto significa una verdadera revolución en términos de microcrédito y bancarización en las zonas rurales, muchas de las cuales no cuentan con servicios financieros y los cuales "estamos prestando a través dela Cédula Cafetera Inteligente, herramienta que desarrollamos en asocio con el Banco de Bogotá".

Además de estos créditos los cafeteros cuentan con líneas especiales de financiación para la construcción de infraestructura productiva y capital de trabajo, que sumados al saldo del PSF, dan cuenta de una cartera cafetera con el sistema financiero que supera el billón de pesos.

La cartera cafetera exhibe un nivel mínimo de siniestralidad, los cafeteros son cumplidos con sus obligaciones, un factor clave para tener acceso a recursos de crédito. En un cultivo cuyos ingresos son estacionales, debido a que los productores dependen de los períodos de cosecha para obtener flujos de caja, resulta necesario contar con recursos de crédito. Para ello, la Federación ha trabajado con el gobierno nacional y el sistema financiero colombiano en el diseño de líneas especiales de crédito para la renovación de cafetales, la consecución de recursos para capital de trabajo y el mejoramiento o construcción de infraestructura productiva.

Además, buena parte de las cooperativas de caficultores ofrecen financiación para insumos agrícolas y fertilizantes, por lo que no deben acudir al crédito extrabancario por la variedad de alternativas crediticias que el productor tiene a su alcance, "pero siempre es posible que por problemas personales y ocasionales algunos deban hacerlo".

Sin embargo, hay dificultades para acceder al crédito del sistema bancario formal, como la falta de garantías reales, la falta de historial crediticio, y los reportes negativos en las centrales de crédito.

Por su parte, el presidente de Asocaña, Luis FernandoLondoño Capurro, señaló que el crédito en el sector azucarero ha sido un pilar importante para el financiamiento de las inversiones que se deben realizar, especialmente en el campo. La caña de azúcar es un cultivo semi permanente y por lo tanto es un usuario de crédito habitual, que utiliza esta opción para diferir el costo de las inversiones en renovación de cultivos y adecuación de tierras a lo largo de los ciclos del cultivo.

Las dificultades se presentan especialmente cuando el sector está en crisis dado que el crédito agropecuario se realiza mediante figuras de redescuento, es necesario presentar garantías que sean aceptadas. Una alternativa es acceder al Fondo Agropecuario de Garantías, lo cual una vez se es aceptado implica un encarecimiento del crédito.

Asocaña tiene contacto permanente con el sector financiero para facilitar el flujo de información, de manera que haya conocimiento adecuado del sector y se facilite el acceso al crédito por parte de los afiliados.

A pesar de ello el crédito agrícola debe tener mejores condiciones para pequeños agricultores, pero los medianos y grandes agricultores no deben ser excluidos de las líneas de crédito que estimulen la inversión en el campo

A su turno, el gerente técnico de Fedecacao, Jaco Rojas Ardila, planteó que aunque el gremio no ofrece crédito a sus afiliados sí brinda el servicio de planificador del mismo de forma gratuita y tiene un convenio con el Banco Agrario para obviar algunos pasos, al presentar al agricultor ante la entidad crediticia.

Por eso, durante el periodo 2011-2012 el Banco Agrario ha participado en un 86% en el valor redescontado, le sigue Davivienda con el 6%. Así mismo, en este tiempo, el 94% de las operaciones de redescuento Finagro del sector cacaocultor correspondieron a siembras y 3% a recuperación de áreas cacaoteras. El crédito ordinario representó el 84% del valor de colocaciones en cacao, 3% crédito asociativo y 13% empresarial

Entre las propuestas de cambios en este crédito propuso establecer para los buenos deudores, cupos de endeudamiento que funcionen a manera de tarjeta de crédito, pero con los intereses para el subsector; aceptar como garantía la revalorización del cultivo a medida que se desarrolle para liberar el FAG; facilitar a los clientes la acreditación de tenencia de la tierra; capacitar a los funcionarios bancarios a cerca del negocio del cacao y su contexto; obligar que todas las sucursales bancarias exijan los mismos requisitos; e iniciar la amortización del crédito al cuarto año de establecido el cultivo cuando este empieza su producción.

Entre tanto, el presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie Rivera, indicó que "la difícil situación que afronta el sector agropecuario y la dimensión de los retos asociados con la puesta en vigor de los TLC, hacen indispensable como nunca antes, la activación real del crédito yla inversión. Snembargo, la banca enfiló baterías para restringir la "recalentada" oferta crediticia, llevándose por delante las esperanzas del campo. A diferencia de los pudientes sectores urbanos, la ruralidad nunca les ha sido atractiva. No es sujeto de préstamos, pero tampoco de inversión".

Consideró que en el sector rural el peligro de la cartera aumenta, las garantías no sirven y la rentabilidad es baja. "Esa es la fría lectura que hacen los banqueros. Así se desprende de la última encuesta realizada por el Banco de la República y se ratifica con la negativa de los intermediarios, para colocar créditos a los afectados por la ola invernal, aunque tenían asegurado su margen de ganancia y los recursos eran del Estado".

Además, la dinámica al primer trimestre de 2012, muestra que la cartera agropecuaria sólo creció 4, 2%, pero en sectores como el constructor aumentó 37%, en comercio el 11%, y en minería el 17%. Asombra la lenta irrigación de recursos hacia el campo, cuando se adelanta la reconstrucción de los sistemas productivos tras el fenómeno de La Niña y se apresta a enfrentar los TLC.

Aseguró que el panorama obliga a buscar alternativas de crédito y facilitar el acceso al mismo. "Necesitamos aumentar la dinámica de los programas de financiación derivada de la iniciativa y los recursos de Estado y reformular la política crediticia de la banca comercial".

También es importante tener en cuenta que los productores del campo no siempre tienen acceso a la banca comercial y deben buscar otras fuentes de financiación, la mayoría de las oportunidades con sus proveedores de insumos.

Un ejemplo es el de los arroceros que en algunos casos acuden al crédito con los molinos, el agrocomercio, los prestamistas y el mismo gremio. Estos préstamos se pagan en muchas ocasiones, en especie es decir, con la cosecha.

De acuerdo con Fedearroz, entre las razones para ello es la falta de conocimiento del agricultor de los trámites para la solicitud de créditos, el que el sector agropecuario considerado de alto riesgo, la presentación de situación calamitosa por parte del agricultor, entre otros.

Bancos

No obstante, los bancos muestran otro panorama y reflejan cómo cada vez colocan más recursos en el sector agropecuario.

El primer lugar lo tiene el Banco Agrario que presenta un incremento constante, tanto en número como en monto de desembolsos. Del total de desembolsos del Banco, se han orientado en los primeros siete meses de 2012, 128.580 operaciones por $1.2 billones para el sector agropecuario. El año pasado para este mismo lapso, se atendieron 112.712 obligaciones por $1.1 billones para el sector agropecuario.

La cartera agropecuaria, con corte a julio de 2012, suma $5.7 billones, representadas en 676.750 obligaciones, de las cuales 27.661 tienen vencimiento de más de 30 días por valor de $414.870 millones y con un índice de vencimiento de 7, 23%, donde la mayor participación está dada por la cartera de Otros Productores (Medianos y Grandes), los cuales tienen un índice del 9, 83% frente a un 4, 27% de los Pequeños productores. Del saldo total de la cartera agropecuaria con corte a julio, el 56% está cubierta con Garantía FAG ($3, 2 billones) y corresponde al 86% de las obligaciones agropecuarias.

Por número de obligaciones el café es el rubro que ocupa el primer lugar, seguido de ganadería, pero por monto, ésta última es la lidera seguido de otras actividades empresariales, otros servicios no clasificados y el café. El programa DRE inició en el año 2011, al término del cual se desembolsaron 14.289 obligaciones por valor de $145.088 millones.

Las tasas de interés para los créditos agropecuarios se han mantenido fijas, y son tasas bajas, acordes con esta actividad. Para Pequeños se maneja una tasa de DTF + 6% E.A. y para Medianos y Grandes es de DTF +8% E.A.

En cuanto a dificultades, anteriormente estaba el trámite de acudir a un Planificador que ayudara a elaborar el Proyecto Productivo, pero ese requisito se eliminó para los Pequeños Productores, a quienes ese servicio se les brinda hoy en día en las Oficinas del Banco. También los formularios de solicitud de crédito eran demasiado densos, por lo que fueron simplificados, y se redujo a la mitad, los tiempos de respuesta de los créditos que hoy es de 16 días.

Entre los bancos privados el primero es el BBVA, de acuerdo con el reporte de Finagro. De acuerdo con dicha entidad, las expectativas para cierre de año son bastante positivas para el sector.

Teniendo en cuenta la pasada ola invernal, se dispusieron varias líneas direccionadas a dar apoyo a los productores y empresas afectadas por este fenómeno natural. Entre ellas las tasas subsidiadas, incentivos y beneficios en plazos para mitigar los riesgos de los productores y empresas que ya tenían crédito o que requerían nuevos proyectos con financiación bajo estos programas especiales. Dichos programas especiales contribuyeron con la calidad de la cartera agropecuaria dando un nuevo impulso al desarrollo y a la modernización del sector agropecuario.

En el primer semestre del 2012, el BBVA financió la producción y el sostenimiento agrícola de cultivos de ciclo corto, así como la demanda de capital de trabajo e inversión en actividades de comercialización y servicios de apoyo al productor agropecuario ha sido bastante importante. Los departamentos que más han crecido en cartera agropecuaria otorgada por BBVA son Cauca, Norte de Santander y Tolima.

Entre las líneas de mayor crecimiento están las de adecuación de tierras con variación de 533%, según cifras de Finagro, direccionado principalmente a reparación de obras civiles, teniendo en cuenta la pasada ola invernal. En menores proporciones de crecimiento están las líneas de actividades rurales, principalmente, turismo y otras actividades como maquinaria y equipo, siembras, servicios de apoyo al productor agropecuario.

"De acuerdo con la experiencia con que contamos en el sector, hemos logrado determinar que principalmente, los productores pequeños y algunos medianos, no cuentan con documentación completa para estudio. Así mismo, les hace falta asesoría financiera, asistencia técnica y más apoyo para llevar a feliz término sus proyectos hasta la comercialización", indicaron fuentes de la entidad.

BBVA, además de evaluar estos proyectos, también los asesora y acompaña para verificar que efectivamente el proyecto salga bien, pero también que sea rentable para el productor, que el beneficio de los recursos sea realmente para los productores agropecuarios del país. Una vez verificado lo anterior, se aprueba y desembolsa con mucha agilidad, en tiempos iguales a los de un crédito comercial con recursos propios.

El segundo banco privado es Bancolombia, donde según la gerente de Productos Pyme y Gobierno de Red, Beatriz Izquierdo, la colocación de créditos Finagro y Cartera Sustitutiva durante enero-julio de2012 hacrecido 37% con respecto al mismo periodo del año anterior y 85% frente a 2010.

"Lo anterior es consecuencia de las acciones que emprendió Bancolombia para contribuir con el desarrollo de este sector tan importante de la economía colombiana y que tiene un alto impacto en la generación de empleo para la población de bajos recursos. Durante el periodo enero-julio de 2012 se realizaron 3.080 operaciones de crédito, mientras en el mismo periodo en 2011 se realizaron 2.520, esto representó un incremento del 22%".

La siniestralidad en créditos Finagro y de la línea de Cartera Sustitutiva, que en Bancolombia se llama Agrofácil, se mantiene baja y controlada. A junio de 2012 el indicador es del 2, 75%, el cual es muy satisfactorio. De la cartera desembolsada en créditos de redescuento Finagro y Agrofácil (Cartera Sustitutiva), se tiene garantizado hasta junio de 2012 un monto superior a los $178 mil millones, mientras el saldo en cartera a la misma fecha era de $1.2 billones, lo que equivale al 15% de la cartera desembolsada.

Las principales actividades demandantes de crédito agropecuario son las de compra de animales, siembras de tardío rendimiento, infraestructura, producción agrícola, sostenimiento y servicios de apoyo.

Las tasas de interés son muy estables debido a que las tasas de redescuento no cambian y se mantienen constantes independiente del plazo del crédito, lo cual es una gran ventaja.

Bancolombia ofrece asesoría en créditos agropecuarios, de acuerdo a sus necesidades, que se adecúe mejor a sus proyectos productivos y la que tenga las mejores condiciones financieras e incentivos. Es por esto que a julio de 2012 la colocación de créditos Finagro, donde están incluidas las líneas especiales con ICR, las líneas de Ola Invernal yla línea DRE"Desarrollo Rural con Equidad", suman $769.000 millones yla línea Agrofácil, de Cartera Sustitutiva $868.869 millones.

El tiempo de aprobación de créditos Finagro está en un promedio de 15 días hábiles. Sin embargo, dependiendo del método de estudio y de su complejidad, algunas solicitudes pueden ser más ágiles y otras pueden tardarse un poco más. El tiempo de los desembolsos depende de si son de redescuento Finagro o de recursos propios (Agrofácil), el primero tiene un promedio de 3 días hábiles (incluyendo proceso interno y trámite con la entidad) y el segundo se puede estar desembolsando el mismo día que se firme el pagaré. Sin embargo, en casos en que se exige la calificación previa de Finagro, es decir, desembolsos por montos superiores a 5.000 smmlv, puede tardar 8 días más el desembolso porque se debe hacer el trámite de aprobación con Finagro.

Por su parte, el Banco Davivienda, que es otro de los representativos en desembolsos de crédito para el campo señaló que la entidad ha estado presente en el sector agropecuario con un amplio portafolio de productos, entre los que están las líneas de redescuento con Finagro, tarjetas agropecuarias y cafeteras (productos únicos en el mercado), créditos de capital de trabajo y fomento en condiciones Finagro y la utilización de Garantías para promover la inversión en el sector rural.

En este banco, el crédito agropecuario ha crecido 33% al pasar de $885 mil millones en Junio de2011 a$1.1 billones en Junio de 2012, distribuido entre más de 26.869 clientes, y 6% de la cartera se ha colocado utilizandola garantía FAG.

En los últimos años el sector palmicultor se ha sumado al Ganadero, Cafetero y de Cultivo de Frutas, como los principales demandantes de Crédito Agropecuario. A Junio de 2012 la cartera del Sector Palmicultor ha crecido en 55%, el Ganadero 16% y Cafetero 82%. Sobre estos tres Sectores se suma el de Cultivo de Frutas con un incremento de 58%.

Los Créditos Finagro en el Banco presentan crecimiento de 54% comparado con el año 2011 y los Créditos Sustitutivos han tenido un crecimiento de 31%. En tanto, el programa Desarrollo Rural con Equidad fue un programa de líneas de crédito con tasa compensada creado por el Gobierno para financiar la siembra y la producción de cereales. Esta línea no ha tenido la mayor acogida debido a que los potenciales usuarios han preferido líneas más flexibles como las de Ola Invernal para subsanar los estragos del invierno.

Hacia adelante es importante revisar algunos aspectos de las líneas actuales para lograr llegar cada vez a un mayor número de agricultores en Colombia. Uno de los aspectos es la falta de propiedad sobre las tierras por parte de los agricultores, la adecuada presentación de los proyectos y la ausencia de líneas especiales para sectores que se puedan afectar por la entrada en vigencia del TLC.

A su vez, el presidente de Finagro, Luis Eduardo Gómez, recordó quela Comisión Nacionalde Crédito Agropecuario estableció como plan indicativo de crédito para 2012 un presupuesto de $6 billones, por cartera Finagro que incluyela del Fondopero también la cartera sustitutiva y la agropecuaria.

La meta se viene cumpliendo de manera total y "es resultado de una dinámica que viene del año anterior con un crecimiento importante si se tiene en cuenta que en 2011 las colocaciones fueron de $5, 4 billones".

La ganadería sigue demandando recursos importantes, tanto para carne como para leche; café es otro de los renglones con una participación notoria, así como palma de aceite, caña de azúcar, arroz, porcinos, cacao, flores y banano, entre otros.

Además, el momento que vive el campo colombiano de cara a la globalización de la economía es mucho más exigente y retador para los productores y se observa interés en temas genéticos, semillas mejoradas, en tener un paquete tecnológico completo para ser competitivos, pensar en valor agregado, comercialización, servicios de apoyo, infraestructura, etcétera.

Aquí se debe tener enfoque de cadena y por eso se llega hasta el inventario del producto como tal, el transformado no lo financia Finagro.

Manifestó que el crédito agropecuario debe ser oportuno, suficiente y que los planes de amortización de capital y de intereses vayan de acuerdo con el flujo de caja de cada proyecto. Se está planteando una capitalización de Finagro de tal manera que tenga una estructura más sólida desde el punto de vista patrimonial y que acceda a unos recursos para orientarlos al desarrollo del campo.

Por intermediario Julio

por productor Julio

por linea de produccion Julio


Sobre esta noticia

Autor:
Juan Sebastián Celis Maya (3029 noticias)
Fuente:
ape.org.co
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Tipo:
Reportaje
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