Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Valentinadiazgomez escriba una noticia?

Desprecio gubernamental por el ser humano

07/09/2009 11:06 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La insensibilidad del presidente, Alvaro Uribe, por un grupo de soldados secuestrado por la Farc tiene a los padres de familia con los pelos de punta. Primero era de la guerrilla...ahora es del mandatario por simples celos politiqueros

Desprecio gubernamental por el ser humano

El profesor Moncayo vuelve a ser noticia y a conmover al pueblo colombiano. Este nariñense es indudablemente el más amoroso y fiel padre, no se cansa de luchar por su hijo y pesar de las dificultades, algunas artificiosas, tiene fe en que volverá a ver a su hijo vivo y libre. Ahora está en la brega, no para pedirle a las FARC que libere a su hijo, el cabo Moncayo, sino suplicarle al presidente de la república, Álvaro Uribe Vélez, que haga algo humano y que cese de burlarse del dolor de los secuestrados y sus familias. Que haga un acto de misericordia por encima de la politiquería y permita que liberen a su hijo. Increíble que este hombre tenga que crucificarse en un parque de Bogotá para llamar la atención de la persona que está en la obligación de garantizarle a su hijo la vida y libertad. ¿Quién es más bestia, salvaje e insensible, los que lo secuestraron o quien está bloqueando la posibilidad de que los liberen?

“Cargando una cruz de guadua que pesa por lo menos 5 kilos y que fue elaborada con su hermano, llego caminando desde la base militar de Tolemaida a Bogotá. “La cruz la hicimos y la trajimos desde Ibagué”. El Caminante por la Paz, sigue insistiéndole al Gobierno que facilite la liberación de su hijo, el Cabo del ejçercito Pablo Emilio, que ya completa 12 años en poder de las FARC”. Son muy tristes y humillantes del frases del educador: “Estoy cansado y sobre todo desesperado porque no se qué más hacer para regresar a mi hijo a la libertad”. La indolencia e insensibilidad de las FARC tuvo momentos de largueza y hay la oferta de que con otros militares sea n liberados, pero ahora es el presidente es el que actúa como indolente e insensible. A la hora de la verdad duele más el comportamiento de, Álvaro Uribe, que el de las FARC. La guerrilla tiene como profesión y filosofía matar y secuestrar, pero, el presidente no, el mandatario tiene la orden constitucional de garantizar la libertad de las personas.

Uribe sigue empeñado en que la guerrilla debe liberarlos a todos al tiempo, obvio que ese es el deseo de todos los colombianos, pero si no lo van hacer así los guerrilleros, Uribe no puede seguir pidiendo cosas que no se van a dar. El más dedicado de todos los padres de Colombia, el profesor Moncayo, a su arribo a la capital del país iba muy decepcionado por la posición del gobierno pero sigue esperando el milagro de la libertad para que el calvario llegue a su fin. Un medio de comunicación capitalino dijo que la cruz es el: “símbolo del peso que lleva en el alma y en el cuerpo desde 1997, cuando Pablo Emilio fue plagiado en el cerro de Patascoy, Nariño”. En Internet, leímos: “Soy un luchador y estoy convencido de que mi trabajo, mi esfuerzo, mi constancia y mi amor un día lograrán levantar las paredes de la idiotez humana… (¿Presidencial y guerrillera?)” De la misma forma se escuchó una voz de solidaridad con Moncayo: “¿Qué tenemos que hacer las familias de los policías y militares secuestrados para tocar el corazón humano de él (presidente Uribe…?” Alguien sugirió que posiblemente si se inventan y le dan “un contrato bien jugoso en millones de dólares para los dos hijos, inmediatamente cambiaría de posición”.

Para el presidente de Colombia los mandatos constitcuionales de garantizar la libertad y la vida de los ciudadanos no tiene ikmportancia mi le incumble

"Esto es lo más inverosímil que le toca hacer en Colombia a un padre de familia para rogar por la liberación de su hijo. Increíble y absurdo, que sea el gobierno el que no facilite el proceso de liberación por puro ego politiquero… Las FARC anunciaron el pasado 16 de abril en un comunicado la liberación unilateral del suboficial Pablo Emilio Moncayo. Puntualizan que entregarán personalmente al militar a una comisión encabezada por la senadora liberal Piedad Córdoba y el profesor Moncayo. Luego viene la postura del gobierno, donde exige liberar a todos los secuestrados y entregar algunos cadáveres o nada. Lo que más le inquieta al presidente es que alguien, diferente a él, pueda hacer supuestos méritos político partidistas y que estos se le puedan revertir en votos. Luego el gobierno ha mantenido una postura indiferente y de desprecio a los secuestrados. Hipotéticamente debe estar pensando: ¡Que se mueran en la selva, al fin y al cabo son soldados que no pueden reclamar, ninguno es hijo o familiar mío de de alguien del poder político o económico!

“Me duele como padre que soy. Estoy seguro que en la selva Pablo Emilio está sintiendo el mismo rechazo del gobierno, que sentimos las familias aquí afuera… los muchachos se están muriendo en el secuestro… Antes le rogaba a las Farc para que me liberaran a mi hijo, ahora le suplico al gobierno para que lo permita”, dijo Moncayo a los medios de comunicación. Entre los padres de familia estas afirmaciones generan repugnancia hacia Uribe. Todos los colombianos nos vemos retratados en Moncayo. Los unos por que sus hijos están secuestrados, los otros por no tener trabajo para llevarles comida, los de más allá porque sus hijos fueron sacrificados salvaje y criminalmente para publicitar una política de seguridad, en fin porque Colombia está cayendo al barranco del abandono y desprecio por el ser humano como tal, primero de las FARC, ahora es de Álvaro Uribe.


Sobre esta noticia

Autor:
Valentinadiazgomez (298 noticias)
Visitas:
515
Tipo:
Opinión
Licencia:
Creative Commons License
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.