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Gabino, ¡Ya no más!

13/02/2016 22:48 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La guerrilla que dirige Nicolás Rodríguez Bautista, tuvo una causa fundada en la lucha contra la pobreza extrema y la exclusión política en una coyuntura global de corrientes que impulsaban la lucha armada como método de búsqueda del poder

Por: ANGEL ALIRIO MORENO MATEUS

El sacrificio del sacerdote Camilo Torres impulsor en las filas del ELN de la teología de la liberación, el esfuerzo de causa de Paula González “La mona Mariela” aquella guerrillera de El Hato y la entrega total de la vida de los hermanos Fabio, Manuel y Antonio Vásquez Castaño, tres hermanos que ante la muerte de su padre a manos de la violencia bipartidista, decidieron fundar una guerrilla cuyo primer golpe militar contra el Estado colombiano, lo perpetraron en Simacota Santander, deben servir de antecedentes y preámbulo para probar y demostrar que la guerrilla que dirige hoy Nicolás Rodríguez Bautista, tuvo una causa fundada en la lucha contra la pobreza extrema y contra la exclusión política en una coyuntura global de surgimiento de corrientes que impulsaban desde Cuba y la Unión Soviética la lucha armada como método de búsqueda del poder en Colombia. El Ejercicito de Liberación Nacional ELN son parte de nuestro conflicto y por tanto deben integrarse al propósito de las conversaciones para alcanzar la paz estable y duradera.    

Tengo noticias de esas tres letras desde que era niño. Quiero la paz porque aspiro morir en ella y porque nací y crecí en medio de la guerra. Tenía escasos cinco años, cuando pude apreciar la incomodidad obligada que vivió mi padre, junto a varios trabajadores de la zona de carreteras del Distrito 15 con sede en Cimitarra, a quienes el Ejército Nacional les notifico que el hecho de ser sindicalistas los hacia proclives a la guerrilla y por tal razón debían ser los encargados de desplazarse hasta cerca de Puerto Araujo en labor humanitaria, a recoger once cadáveres de una patrulla de soldados que había sido emboscada por la guerrilla de los Vásquez Castaño. El comandante del Batallón de Cimitarra afirmaba que eran los únicos que podían entrar a la zona sin riesgo de ser atacados por los guerrilleros que se mantenían cerca al lugar de los hechos.  En un camión amarillo, fueron trasladados los cuerpos de los soldados, en ataúdes previamente entregados por el ejército y llevados hasta Barbosa, población en donde los esperaban sus familiares. Siempre que cruce por ese lugar, en compañía de mi padre, me repetía la historia como nueva, señalándome el sitio, en la cúspide de la loma que custodiaba la carretera, desde donde se apostaron los guerrilleros y masacraron a los soldados para tomar sus armas. El mismo desde donde lo observaron cuando recogió los muertos.     

Todos tenemos derecho a la paz con garantía de perdón y reconciliación

Años después, en Barbosa, un compañero del colegio ya en la adolescencia, me contaba que su hermana, que ahora vivía en Europa, le comento algún día, que ella había observado la labor de rescate de los cadáveres, pues como estudiante universitaria -de la Nacho- se había incorporado a esa guerrilla por un concepto idealista y estaba en la zona haciendo trabajo de alfabetización y concientización.  Que abandono el país, porque ese movimiento insurgente se sumió en unas profundas contradicciones internas después de esa operación y que incluso a varios guerrilleros les habrían aplicado el fusilamiento. Mi compañero de clases mantenía también contradicciones por la ausencia de su hermana.

Y, hace poco, hable con  Leszli Kalli, una de las victimas del secuestro del Foker 50 que volaba de Bucaramanga hacia Bogotá y cuya tripulación fue obligada a aterrizar en un paraje del sur de Bolívar en 1999. Me dijo Leszli, que sentiría gran satisfacción ver al ELN conversando la paz y en medio del dialogo poder ofrecer el perdón y acompañar a esa guerrilla al proceso de reconciliación nacional. Creo que todos tenemos derecho a la paz. A la paz con garantía de perdón y reconciliación. Mi amigo espera volver a ver a su hermana, reconciliada y de regreso a su patria luego de tantos años de exilio.  Gabino: Ya no más guerra, los colombianos lo estamos invitando a hacer política si armas, con las herramientas de la dialéctica para buscar el poder. Esa fue una de las conclusiones finales del último Foro que organizaron la ONU y la Universidad Nacional para recaudar insumos con destino a la mesa de La Habana. 

El ELN es parte del conflicto colombiano y por tanto debe integrarse al propósito de las conversaciones para la paz


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Autor:
Angelalirio (84 noticias)
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