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Historias de terror : El asesino del ciclo de tres "¿Un solo asesino? " (Cap VII)

21/10/2014 21:40 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Una nueva teoría hace que John reconsidere todo el evento, la historia da un giro y él esta dispuesto a creer en ella

John, llego temprano a la oficina, su mente estaba enfocada, el descanso le vino bien, lo primero que hizo fue llevar la fotografía a seguimiento facial, quería que envejecieran la imagen de la foto por encima de cuarenta años y verificaran en la base de datos nacional de criminales, luego fue al área de datos cibernéticos y entregó los nombres de los dos sospechosos, quería toda la vida y la dirección actual de ambos de estar vivos, si no sus familiares, cualquier cosa sobre ellos era relevante, luego llamo a Hill y se dirigieron juntos a la comisaría donde comenzó todo, había que buscar ese primer expediente, donde White relato los dos casos donde estuvo el primer sospechoso.+

Dos horas en coche, era un poco largo el viaje, pero ya había pasado, estaban entrando en la comisaría, ya el capitán Kent los estaba esperando, ambas cajas estaban en una oficina acondicionada para los agentes federales, normalmente son mal vistos por sus pares azules, pero en esta oportunidad no, ellos tenían su propia leyenda urbana, donde dejaron escapar al asesino por no apoyar a su colega, leyenda al fin, pero tenia su peso.

Ya con las cajas en sus manos ve como los papeles viejos reflejaban con la poca técnica de la época lo mismo que reflejan los homicidios en la actualidad, todo limpio, nada de pruebas, huellas, sangre, nada, las historia de ambas jóvenes eran parecidas, aparece la declaración de Marcus, decidió visitar algún testigo que continuara vivo, para las coartadas mas importantes. Para ambos días en que el homicidio fue perpetrado Marcus estuvo fuera de la ciudad, preguntó al capitán y este ayudo a ubicar un par de testigos que continuaban teniendo vida en la ciudad, octogenarios pero nada se perdería con ir, el primero Clark Simons, estaba en un geriátrico cercano, -llegar a anciano, nadie piensa en eso, debe ser por la tristeza que transmite un lugar como este, es como el último sitio del olvido, donde la gente va a esperar la muerte, sin más nada que importe, solo que el día termine y celebrar que llegará otro.- <pasó por la mente de John>.

-Señor Simons

-Llámeme Clark por favor

-Claro; Sr. Clark, mi compañero y yo somos agentes federales, estamos acá, para hacerle un par de preguntas, sobre un hecho algo antiguo, unos sesenta y siete años atrás, usted era muy joven, pero declaro en una comisaría, sobre un caballero de nombre Marcus O'neal

-Marcus, lo recuerdo, un hombre inteligente, me daba buenas propinas en el hotel, yo trabajaba de botones, hubo una convención de una editorial o algo parecido, lo cierto es que el sr. Marcus desde un inicio se notaba más que los demás, pedía tragos y me enviaba a mi con ellos a las personas junto a una nota y una gran propina, así estuvo durante todo el acto, mi mente no me ayuda mucho, pero creo que no paso de las once de la noche para que terminara y luego se dirigió a su habitación.

-¿Y ese hotel estaba ubicado?

-En California

-Muchas gracias por su tiempo Sr. Clark

En el camino se dio cuenta que todo lo escrito en el archivo del caso era correcto, había muchos testigos que colocaban al otro lado del país a Marcus, no podía ser el hombre, seguro White estaba tan trancado con el caso, que asumió fue él, pero es una realidad que su mano no fue la asesina, pero si es posible que fuera la mente criminal detrás de los asesinatos.

Igual fue el siguiente testigo, la edad no fue amiga para el interrogatorio, pero vagamente recordó en forma acertada los hechos.

En ruta de nuevo a las instalaciones al FBI, sintiendo que fue un día perdido, solo se ha mantenido que posiblemente Marcus fue el actor intelectual, pero solo es una conjetura, casi setenta años después de los crímenes.

En la oficina entrada ya las siete de la noche ve en su escritorio los sobres de la información requerida, abrió primero el resultado sobre la foto entregada, el resultado fue negativo, eso quería decir que aquel sujeto no había caído preso, estaba libre de cualquier culpa, luego abrió el sobre sobre las identidades de Marcus O'neal y Ricky Snowden, y sorpresa la historia de ambos se interrumpía justo a los treinta y cinco años, ambos con una vida perfecta, uno escritor el otro inversionista, solteros, sin actividad crediticia, una foto de Marcus en su biografía de la edición de uno de sus libros y otra Ricky de un periódico local, una noticia que trataba sobre una de los asesinatos imputados al asesino del ciclo de tres, John las ve y se dirige nuevamente a la oficina de seguimiento facial y pide escanear ambas fotos y realizar un comparativo computarizado, de compatibilidad y edad de diferencia, lo solicito con urgencia, el técnico le indica que ese tipo de análisis pueden durar hasta tres horas, John indica que lo esperará.

 Eran aproximadamente las once de la noche, John había llamado a su esposa, le explicó que el día estaba complicado, le pidió no lo esperara, una tasa de café negro sustituía a la otra, una pequeña torre de cigarrillos se fueron aglomerando en la terraza, esas fotos le hicieron recordar a White, aquel parecido, treinta años después, debía ser su hijo, los agentes de quantico advirtieron que podría ser una saga familiar, eso debe ser.

-Sr. John esta listo

-¿Donde lo tiene?

-Quería tratar de explicarlo yo mismo, en el sobre tiene el análisis, pero quisiera de una vez darle mi impresión.

-Ok, soy todo oídos.

-Las fotos tienen entre ambas entre veinticinco y treinta años de diferencia, ya comprobados en análisis previo, la comparación de ambas imágenes en el sistema nos da por resultado un noventa y nueve por ciento de compatibilidad, el análisis de edades nos da un noventa y nueve por cierto de compatibilidad, Sr. No se como decirle, pero según el sistema, es la misma persona, en fotos con mas de veinte años de diferencia.

¿Una secta?, ¿un imitador? o un improbable asesino

-Pero, eso no es posible.

-Sr., tarde cuatro horas, hice dos veces ambas pruebas, según la ciencia es así, ahora no puedo explicarlo lógicamente.

John lo presintió, por eso su apuro con las fotos, era mucha casualidad, lo explicado por Robinson, la aparición de Marcus en los dos primeros homicidios, el testimonio de Robinsón y los documentos de White que lo colocaban en el tercero de los homicidios y esta Ricky Snowden, involucrado en el séptimo asesinato, igual que Marcus con coartadas contundentes, pero esta vez tenía algo más, algo inexplicable, Marcus y Ricky eran el mismo hombre.

Esta teoría la iba a manejar sin revelarla, no había sentido lógico, colocaría a Hill, a investigar sobre la teoría de la secta, el tomaría otro rumbo, aunque la duda lo embargaba.

Solicitó le enviaran todos los expedientes de los asesinatos de los últimos veinte años, se iba a concentrar en los que tenía testigos a mano.

Había pasado una semana, estaba un ala destinada al trabajo con los expedientes, un equipo reubicó a todos los testigos de los tres homicidios en Utah, John envió a dos agentes Stuard y Morrison, ambos con la foto de Marcus, pidió que ha cada testigo de cada uno de los asesinatos les preguntaran si habían conocido a esa persona, John se concentraría personalmente en los dos últimos, ocurridos al este de la ciudad.

Esa noche quería descansar, el día siguiente sería de mucho trabajo, tenía tres equipos trabajando, Stuard y Morrison deberían tener al finalizar la tarde noticias importantes, Hill estaba completamente dedicado a buscar algún antecedente que nos lleve a una posible secta, y yo personalmente tengo seis entrevistas de gran importancia.

John llega a su casa, tensionado por la investigación y los giros que ha tomado, entra en su habitación y esta Nidia, la ve y en segundos entra en paz, el amor por su esposa era lo que lo equilibraba, la había descuidado, por días el caso se adueño de su tiempo, Nidia era una mujer hermosa, estaba a medio arropar, su piernas largas como un cisne, John recorrió con su mirada toda la extensión de esta, su recorrido termino donde ligeramente revelaba parte del glúteo, el mismo adornado por una prenda blanca y de ligero encaje, acostándose a su lado con delicadeza mueve a un lado la sábana y revela el tonificado cuerpo de Nidia, lo acaricia, siente un brote fuerte de pasión, se despoja de su ropa y acariciándola se apoya a su lado dejando sentir  su deseo, Nidia entre sueños siente como el calor recorre su cuerpo, él la toma y la lleva hacia él, la besa  con pasión, sus manos acarician el centro de su calor, Nidia sucumbe a las caricias y rodea con sus piernas a John, pidiendo ser tomada, sus cuerpos se conectan, en un movimiento coordinado un baile de pasión se ejecuta, ella lo siente, él la invade, una pasión que crece a cada minuto, su cuerpo es rodeado, los besos de John recorren el cuello en su parte trasera, ella es tomada, su cara reposa de frente a la almohada, delira con cada movimiento, sus manos van atrás, exige mas, lo necesita, esta en su clímax, él junto a ella nada en el mar de las emociones, el clímax llega, y con ella el silencio del amor, un beso sella el momento, un abrazo eterniza la noche.

John estaba en camino de la primera entrevista, una dama de unos treinta años amiga intima de Ane Lewis, asesinada en el año dos mil siete, no hubo ninguna prueba incriminatoria, ADN, fluidos, piel, testigos, novios, nada en absoluto.

-Señora Adams, Buenas tardes, soy el agente John Smith, estoy acá para hacerle una pregunta sobre Ane, solo una, no va a tomar mucho tiempo, ni a reabrir malos recuerdos, vea esta foto, ¿lo reconoce?

-Si claro es Robert, Robert Torh, un amigo, es un hombre muy rico, pero muy humilde, lo conocimos en el club de lectura.

-¿Lo conocimos? ¿También Ane ?

-Claro ambas estuvimos en el club.

-Y ellos ¿tuvieron alguna relación?

-Ane y Robert, no para nada, ambas estábamos locas por el, pero él no nos veía así.

-¿Esta segura?

-Segurísima, era mi mejor amiga, nos contábamos todo, ¿cree que una noche de pasión con Robert era cosa de no contar?, yo no.

Todos los testigos de los dos casos reconocieron a Robert, como parte de las vidas de las jóvenes, pero sin relación alguna, solo eventual, en un club de lectura, o en reuniones de teatro, pero sin relación, incluso versiones de la sexualidad de Robert corrían en la boca de los entrevistados, para muchos era homosexual, solo que no lo manifestaba. Pero lo más importante para mi era conocer al hombre que han reconocido testigos de épocas distantes, bajo el mismo rostro.

Serian las seis de la tarde, los reportes escritos estaban siendo recibidos por Internet, encendió el monitor y vio lo escrito por los agentes Stuard y Morrizon, John no les había hablado sobre la foto que les dio para reconocimiento, no quería predisponerlos, el resultado el mismo, el sujeto reconocido, ninguno lo incluyo como sospechoso, solo un conocido, muy poco vinculado, la diferencia el nombre, William Charles, la tesis estaba colocada, contra toda lógica, la investigación arroja un resultado inexplicable, todos los asesinatos son por un homicida en serie, un solo asesino.

 

Próximo capítulo : Al fin nos conocemos.


Sobre esta noticia

Autor:
R.j. Sulbarán (104 noticias)
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