Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Fernando Alexis Jiménez escriba una noticia?

¡Hoy es el comienzo de una nueva vida!

29/07/2009 01:45 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Si tiene la disposición en el corazón y se toma de la mano del amado Salvador, podrá avanzar en el proceso de crecimiento hacia el éxito. Recuerde que el éxito es para todos los que se disponen a vencer

Ps. Fernando Alexis Jiménez

A José Roberto lo detuvieron por ignorancia. Una mañana soleada. Una brisa fresca proveniente de una playa cercana bañaba su rostro. “Será un día maravilloso”, se repitió sonriendo al despertar. Ansiaba estar junto a las olas. Quería disfrutar al máximo cada instante de sus vacaciones. Pero lo detuvieron. “Ha cometido una infracción”, le anunció el guarda, al tiempo que le pedía su identificación. Para colmo de males, había dejado el Pasaporte en el hotel. Y así lo repitió una y otra vez en la delegación policial.

--Lo sentimos, señor…¿me recuerda su nombre, por favor?—le inquirió el oficial, frunciendo el ceño.

--José Roberto…—dijo él, expectante.

--Bien, señor José Roberto. En nuestro país usted no puede cruzar el semáforo cuando esté en rojo…--explicó, al tiempo que buscaba en un Manual de Legislación de Tránsito.—Incluso, da lugar a una sanción económica---

--Pero no venía ningún auto. En mi país es permitido…--

--Tiene razón, señor José… José Roberto—le dijo, señalando un Código--. Es su nación no hay problema si lo hace, pero en esta república está prohibido…--

--Pero no lo sabía….—se defendió el joven turista.

--No saber las leyes acá no lo exime de la sanción. La secretaria le extenderá el comparendo cívico--, y le indicó con la mano hacia dónde debía dirigirse para recibir la multa.

Sobra decir que aquel día se tornó sombrío. Hubiese deseado regresar a Colombia en el primer avión de ruta, pero ¡todavía quedaban doce días de vacaciones!

Las leyes son para cumplirlas

Un territorio, además de extensión geográfica y densidad poblacional, está estrechamente relacionado con unas leyes que son de carácter ineludible. Se establecen con el propósito de ejercer control y guardar equilibrio en el gobierno. Son principios de obligatorio cumplimiento, más cuando tienen fuerza de Constitución Política de una Nación. Es claro, ¿verdad?

Igual ocurre en el reino de Dios. Tiene unas pautas que se deben atender. Pero como en un gobierno terrenal, el cumplimiento de tales directrices nos aseguran tranquilidad y posibilidades de realización en todos los órdenes, en la dimensión espiritual atender las leyes nos llevan al éxito en el proceso de crecimiento personal y espiritual.

Ahora bien, el hecho de que desconozcamos tales principios, por ignorancia o deliberadamente, no nos exime de las consecuencias en las que incurrimos al transgredirlos. Ocurre en todos los países y también el reino de Dios.

En cierta ocasión el Señor Jesucristo le dijo a sus discípulos: “—Como ustedes saben, los gobernantes de las naciones oprimen a los súbditos, y los altos oficiales abusan de su autoridad. Pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, el que quiera hacerse grande entre ustedes deberá ser su servidor, y el que quiera ser el primero deberá ser esclavo de los demás; así como el Hijo del hombre no vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos.”(Mateo 20:25-28, Nueva Versión Internacional)

Las leyes del éxito: aprenderlas, comprenderlas y aplicarlas

Aquellas palabras, sencillas y profundas, rompieron todos los esquemas. No las esperaban. Los aterrizó. Les permitió entender que el reino de Dios tiene unas leyes infalibles del éxito.

El hecho de que todo el mundo alrededor se mueva alrededor de unos principios e incluso, que por fuerza de la tradición haya dado validez a su existencia, no significa que ocurre igual con quienes esperamos la realización plena de nuestra existencia. Si anhelamos el cambio y el subsecuente crecimiento, debemos guiarnos bajo unos parámetros claros que están trazados en ese libro maravilloso que se llama Biblia.

Las leyes del éxito: aprenderlas, comprenderlas y aplicarlas

¿Qué es el éxito? El significado depende de la cosmovisión de cada quien. Para algunos será la consecución de dinero; para otros, tener fama, y mujeres hermosas alrededor. Es posible que unos cuantos consideren que éxito es escalar en posiciones de trabajo y hay quien dirá que es graduarse en una carrera profesional y ejercer por años en una empresa, gozando de estabilidad laboral y económica.

Para quienes profesamos fe en Jesucristo, éxito está asociado con la realización personal y una vida plena. En otras palabras crecimiento en dos dimensiones trascendentales: la personal y espiritual. Crecer en la relación con nosotros y los demás, y en nuestra relación con Dios, el Supremo Hacedor.

¿Cómo lograrlo? Aplicando dos principios: fidelidad y perseverancia. Solo quienes se mueven bajo tales parámetros, logran avanzar.

El Señor Jesucristo lo explicó en términos sencillos cuando dijo a sus discípulos, y también a nosotros hoy: Les aseguro que entre los mortales no se ha levantado nadie más grande que Juan el Bautista; sin embargo, el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él. Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos ha venido avanzando contra viento y marea, y los que se esfuerzan logran aferrarse a él, porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan.”(Mateo 11:11-13, Nueva Versión Internacional)

Si tiene la disposición en el corazón y se toma de la mano del amado Salvador, podrá avanzar en el proceso de crecimiento hacia el éxito.

Recuérdelo siempre: fidelidad y perseverancia. Dos palabras claves. Las relaciono con la historia de un atleta keniano que por años compitió en la Maratón Internacional de mi amada ciudad: Santiago de Cali. Ganó muchas veces, cada año. Y cuando le preguntaron cuál era su secreto, sonriendo a la cámara de televisión dijo, con ayuda de su traductor: “Vengo de una aldea muy pobre y lejana. Allá esperan que gane. Y no vine desde tan lejos, cruzando el océano, para perder. Así llegara de último, llegaría a la meta”.

Esa respuesta, que guardo anotada en una libreta, expresa determinación, fundamentada en fidelidad y perseverancia. Fidelidad a nuestras metas y perseverancia para alcanzarlas, por encima de la adversidad. Y todo esto será posible si damos pasos firmes, no en nuestras fuerzas sino en las del Señor Jesucristo. Con su ayuda, alcanzaremos la victoria, el éxito que tanto soñamos…

Le invito para que iniciemos hoy un apasionante recorrido por Las 31 Leyes Infalibles del Éxito. Son principios sencillos y prácticos. Están concebidos para que los desarrolle por espacio de un mes. Puedo asegurarle que al término de ese período, ¡Su vida será distinta! Y podrá decir: “Con el poder de Jesucristo estoy avanzando en el crecimiento personal y espiritual”.

Puedo asegurarle que inicia hoy una experiencia maravillosa e inolvidable que transformará su existencia

Ps. Fernando Alexis Jiménez – Contacto (0057)317-4913705

Email fernandoalexis@aol.com

(Tomado del libro del Ps. Fernando Alexis Jiménez Las 31 Leyes Infalibles del Éxito”)

El reino de Dios también tiene leyes

Blog www.vidadeexito.jimdo.com y Website www.heraldosdelapalabra.org


Sobre esta noticia

Autor:
Fernando Alexis Jiménez (59 noticias)
Visitas:
2306
Tipo:
Opinión
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.