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El impacto ambiental de que Amazon te entregue un paquete en 24 horas

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13/08/2018 03:20 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Los clientes del coloso de las compras por Internet ya no recorren lo que en el mundo de la logística se llama 'última milla': la distancia hasta la tienda. Este último tramo explica parte del éxito del gigante del millonario Jeff Bezos, pero también un efecto dominó más perverso. Te explicamos por qué.

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De cada do?lar que se gasta en Internet en Estados Unidos, 44 ce?ntimos van a parar a Amazon. Se preve? que en 2021 la compan?i?a alcance el 50% de todas las ventas por Internet de este pai?s. En todos los sentidos, el producto de su creador, Jeff Bezos, ha desafiado las leyes impli?citas de lo establecido en el entorno de la compra-venta y ha abierto camino a una forma de vida que hace tan solo unos an?os sonari?a a ciencia-ficcio?n. "Somos nuestras elecciones", dijo en su discurso en la Universidad de Princeton Jeff Bezos en 2010, y la eleccio?n del empresario ha sido siempre saber anticiparse a las necesidades del consumidor y satisfacerlas. ¿A que? precio?

Con casi 136 millones de do?lares en ingresos (117 millones de euros), ma?s de 300 millones de cuentas de clientes activas y una plantilla de unos 566.000 empleados a finales de 2017, la historia de Amazon es uno de los ejemplos ico?nicos de la era de Internet y de co?mo una empresa ha sabido redefinirse por completo hasta casi perfeccionar el arte de la gratificacio?n instanta?nea. Muchas cosas han cambiado en Amazon desde que, en 1995, Jeff Bezos abrio? su tienda virtual para comprar libros (no fue la primera pese a la juventud incipiente de Internet). Hoy en di?a Amazon vende pra?cticamente de todo, y lo que no produce lo comercializa a trave?s de terceros; es duen?a de la cadena de supermer- cados estadounidense Wholefoods, tiene una faceta tecnolo?gica mediante la que ofrece servicios de almacenamiento de datos y web hosting , un asistente virtual que puede controlar desde la mu?sica que escuchas al riego de tu jardi?n; cuenta con su propio servicio de entretenimiento en pantalla e incluso produce peli?culas.

Aunque ha registrado tasas re?cord de crecimiento de ventas desde su creacio?n hace 20 an?os (las acciones de la empresa han subido ma?s de un 56.000% desde que salio? a bolsa en 1997), su rentabilidad ha sido irregular. Un margen operativo del 2, 8% y un beneficio neto del 2% en el primer trimestre de 2017 reflejaban la filosofi?a de Bezos de invertir a largo plazo, tal y como explica un reciente estudio de Harvard Business School: "Hasta ese momento los mercados habi?an recompensado a Amazon por su visio?n a largo plazo y sus movimientos atrevidos". Pero tanto la empresa de Jeff Bezos como su propia persona desatan sentimientos antago?nicos, desde el fuerte apego al rechazo. ¿Co?mo ha conseguido la compan?i?a erigirse como la tienda digital ma?s grande del mundo y ofrecer precios ma?s bajos que sus competidores?

Durante ciertas etapas de su historia Amazon pudo parecerse ma?s a una de las pioneras tecnolo?gicas de Silicon Valley (California), pero pese a su cara?cter innovador y creador de tendencia, hoy los puestos laborales precarios y los sueldos bajos son ya una de sus sen?as de identidad. Mientras en 2017 la fortuna de Jeff Bezos alcanzaba los 35.100 millones de do?lares (30.248 millones de euros), el empleado medio de la empresa ingresaba 28.446 (24.500 euros). Asi?, segu?n los datos de la revista estadounidense Fast Company, Bezos ingresari?a un sueldo 1, 2 millones de veces superior al de su trabajador. Este dato pone de relieve la gran dependencia de Amazon en trabajadores temporales ya que, si bien muchos empleados en su sede principal de Seattle cobran cerca de los 100.000 do?lares anuales (86.000 euros), la mayor parte de su plantilla trabaja junto a robots en los almacenes y centros de distribucio?n y logi?stica que se reparten por Estados Unidos y el resto de pai?ses donde funciona la empresa.

En un reciente estudio, el semanal The Economist analizaba co?mo afecta la llegada de un almace?n de Amazon al sueldo medio de trabajadores de la industria en distintas zonas de Estados Unidos. Por ejemplo, en el condado de Lexington, Carolina del Sur, los ingresos anuales de un trabajador de almace?n han cai?do de 47.000 do?lares (40.500 euros) a 32.000 (27.500), una bajada del 30% en cinco an?os. Lo mismo ha ocurrido en Virginia, donde los sueldos del sector han bajado un 17%. El feno?meno de sueldos que van a la baja o se estancan se ha convertido en norma en zonas donde Amazon abre un centro de distribucio?n. Datos del Gobierno norteamericano confirman que los ingresos de los trabajadores de almace?n de Amazon esta?n un 10% por debajo de la media de los trabajadores de la misma industria en otras zonas, y esto es un feno?meno que se repite internacionalmente, alla? donde va Amazon.

Con ma?s de 50.000 trabajadores en toda Europa, la empresa crece a ritmo frene?tico tambie?n a este lado del oce?ano Atla?ntico: desde que aterrizo? en Espan?a en 2011, ya es el mayor comercio online del pai?s. Tambie?n aqui? la alta temporalidad de la plantilla es uno de los principales problemas que la compan?i?a ha trai?do consigo, algo que ha levantado ampollas. En marzo de 2018, el 98% de los trabajadores del centro logi?stico de San Fernando de Henares, el ma?s grande del pai?s hasta que se ponga en funcionamiento el nuevo centro en Illescas (Amazon tiene un total de ocho centros en uso y tres ma?s en construccio?n), secundo? la huelga convocada por los trabajadores.

En San Fernando de Henares, el almace?n ma?s antiguo de Espan?a, trabajan unos 1.100 empleados fijos y alrededor de 900 temporales. Alli? el convenio colectivo se consiguio? en 2015, finalizo? en 2016 y durante 17 meses de negociaciones no se habi?a llegado a un acuerdo. Los motivos que han llevado a la huelga a los trabajadores, que en muchos casos pueden recorrer hasta 20 kilo?metros al di?a, se centran en la congelacio?n de sueldos desde que caduco? el convenio (hasta entonces se ajustaba a la subida del IPC), menos cobertura por baja laboral (una gran preocupacio?n por el alto i?ndice de lesiones de hombro y rodilla de los trabajadores), abaratamiento de las horas extra y descenso en la categori?a de parte de la plantilla que supondri?a una diferencia de entre 3.000 a 5.000 euros brutos anuales. La huelga "tan solo buscaba mantener los derechos laborales de la plan- tilla", manifestaron entonces los sindicatos CCOO y UGT.

Casi todos los trabajadores que acudieron a la huelga no han logrado renovar sus contratos. Desde entonces, empleados de la planta negocian con otras sucursales a nivel europeo una nueva huelga, posiblemente en coincidencia con el 'Prime day', una fecha au?n sin determinar pero que suele recaer en los meses de verano y ofrece grandes descuentos (en 2017 se convirtio? en el di?a con mayores ventas de la empresa).

Amazon es tan solo la punta del iceberg de la transformacio?n que esta? suponiendo en muchos a?mbitos el auge del comercio electro?nico. En menos de una de?cada, las plataformas logi?sticas de empresas de e-commerce han pasado de abrir cinco di?as a la semana para servir a las tiendas, a estar operativas los 365 del an?o, con tres turnos de trabajo distintos para cumplir con la expectativa del reparto en el mismo di?a. "¿Desde cua?ndo un almace?n de tienda es una plataforma logi?stica? Es un problema de convenio", ha sen?alado la secretaria general de Industria de CCOO, Carmen Expo?sito, que adema?s ha enfatizado las dificultades para conciliar la vida laboral y familiar con turnos de trabajo del tipo que exigen en estos centros.

Al margen de la precariedad laboral, el modelo de comercio que promueve Amazon supone un cambio de paradigma completo que a su vez contrae riesgos ambientales. ¿Cua?l es la huella ambiental de comprar un producto y recibirlo en menos de 24 horas? En Estados Unidos ya hay una respuesta: segu?n el u?ltimo Monthly Energy Review (principal informe de estadi?sticas energe?ticas de la Administracio?n en EEUU), en 2016 el transporte de mercanci?as supero? en emisiones de dio?xido de carbono a las plantas energe?ticas por primera vez desde 1979. Casi un cuarto de estas emisiones procede de camiones de medio y alto peso, un impacto creciente que proviene sobre todo de lo que en el mundo de la logi?stica se conoce como 'la u?ltima milla', en referencia a ese u?ltimo trecho entre el centro de distribucio?n y el destino final del paquete.

Antes de la revolucio?n del comercio electro?nico, la mayori?a de esas u?ltimas millas eran las de destino a tienda, mientras que hoy se ampli?an a zonas residenciales. Para conseguir que el u?ltimo pedido de Amazon llegue a su puerta sin moverse de casa, el cliente ha cambiado su trayecto hasta la tienda (andando, en transporte pu?blico o en un coche relativamente eficiente) por ma?s movi- miento de los vehi?culos de reparto, que en muchos casos aumenta el tra?fico en zonas residenciales y contamina ma?s. El incremento de destinos de paquetes, combinado con la dificultad de predecir los pedidos, hace que los camiones de reparto vayan en muchas ocasiones tan solo a media carga, por lo que cada vez necesitan realizar ma?s viajes.

EL INCREMENTO DE DESTINOS DE PAQUETES, COMBINADO CON LA DIFICULTAD DE PREDECIR LOS PEDIDOS, HACE QUE LOS CAMIONES DE REPARTO VAYAN EN MUCHAS OCASIONES TAN SOLO A MEDIA CARGA, POR LO QUE CADA VEZ NECESITAN REALIZAR MÁS VIAJES

"El incentivo del beneficio econo?mico esta? empujando a las empresas de comercio electro?nico en la direccio?n equivocada", analizaba en la prensa norteamericana uno de los fundadores del Instituto de Estudios de Transporte en la Universidad de California, Miguel Jaller, quien entre otras cosas aboga por la agrupacio?n de mu?ltiples compras en un solo envi?o. (Amazon ofrece sin coste el envi?o de tantos paquetes sean necesarios a sus clientes Prime, asi? como a pedidos por encima de cierto valor). El incremento de las emisiones de dio?xido de carbono a trave?s del transporte de productos pra?cticamente individualizado es solo una de las facetas de Amazon que Greenpeace ha criticado en su u?ltimo informe. En su estudio ma?s reciente de la compan?i?a en 2017, la organizacio?n conservacionista denuncia que adema?s de ser uno de los comercios ma?s grandes del mundo, Amazon tambie?n es el tercer vendedor de ordenadores a nivel mundial. Pese a ello, la empresa es una de las menos transparentes del mundo en cuanto a su impacto ambiental y se niega a descubrir la huella de gases de efecto invernadero que genera. Asimismo ofrece escasos detalles ma?s alla? de los legalmente requeridos sobre el origen de los materiales que utiliza para la fabricacio?n de sus productos, y no publica ninguna restriccio?n sobre componentes qui?micos peligrosos. La u?nica valoracio?n positiva de Greenpeace sobre Amazon hoy es su apuesta por el uso de energi?as renovables, una pra?ctica que comenzo? en su divisio?n Amazon Web Services y que la empresa pretende expandir al resto de facetas de su negocio. En este aspecto, Greenpeace reconoce que Amazon se ha erigido como uno de los li?deres del sector en la promocio?n del uso de renovables en Estados Unidos.

Conseguir los apabullantes beneficios econo?micos que Amazon amasa estos di?as seri?a imposible si fuera u?nicamente por su faceta como minorista, aunque se trate de su perfil ma?s conocido. La empresa de Bezos, que pra?cticamente desde el primer di?a quiso expandir su negocio hasta ser capaz de abarcarlo todo, segu?n relata Brad Stone en su libro The Everything Store: Jeff Bezos and the age of Amazon, va mucho ma?s alla?.

Una faceta poco conocida de la compan?i?a es Amazon Web Services, su divisio?n de servicios de almacenamiento de datos cuyos principales clientes son desde empresas como Netflix hasta el Gobierno estadounidense, al que ofrece servicios de 'cloud'. Amazon consiguio? el contrato para trabajar con agencias de inteligencia como la CIA en 2013 desbancando a IBM. Si continu?a, se estima que en diez an?os habra? hecho unos 600 millones de do?lares (514 millones de euros) de negocio con el Gobierno. El acuerdo se formalizo? en la etapa de Barak Obama, si bien la actual Administracio?n de Donald J. Trump parece tener intenciones de revocarlo. El presidente norteamericano tiene abierta una guerra de tuits contra la compan?i?a, se dice que en parte por la cobertura cri?tica de las actuaciones del Gobierno del diario The Washington Post, cuyo duen?o es Jeff Bezos desde que en 2013 adquirio? el diario por 250 millones de do?lares (214 millones de euros).

La publicidad online es otro de los grandes generadores de ingresos de la compan?i?a. En los primeros cuatro meses de 2018, el sector con mayor crecimiento de beneficios fue Amazon Marketing Services, con un incremento anual estimado del 83%. Pero el analista de Wall Street Robert Honeywell explica que "la gallina de los huevos de oro de Amazon" esta? en su 'marketplace', el servicio de mercado virtual en el que se ha convertido y por el que cualquier proveedor puede utilizar su plataforma digital mediante el pago de tasas para vender productos de manera electro?nica sin tener una web propia. De esta forma, Amazon seri?a el equivalente a un gran centro comercial con las mejores condiciones, cuyos locales para minoristas se disputari?an otros pequen?os negocios.

Tampoco hubiera sido posible para Amazon llegar a donde esta? hoy en di?a sin su complicado y astuto entramado para evitar impuestos. El reciente candidato demo?crata a la presidencia norteamericana, Bernie Sanders, fue uno de los primeros en llamar la atencio?n sobre este hecho. "¿Sabes cua?ntos impuestos sobre la renta corporativa (equivalente al impuesto de sociedades en Espan?a) pago? Amazon en 2017? Cero", tuiteo? el 30 de abril. En efecto, y aunque la declaracio?n de la renta de la compan?i?a no es pu?blica, la institucio?n de investigacio?n Politifact, ganadora del premio Pulitzer, ha verificado que Amazon no solo no pagara? ni un ce?ntimo en el equivalente al impuesto de sociedades, sino que adema?s cobrara? 137 millones de do?lares (117 millones de euros) como devolucio?n.

TAMPOCO HUBIERA SIDO POSIBLE PARA AMAZON LLEGAR A DONDE ESTÁ HOY SIN SU COMPLICADO Y ASTUTO ENTRAMADO PARA EVITAR IMPUESTOS. "¿SABES CUÁNTOS IMPUESTOS SOBRE LA RENTA CORPORATIVA PAGÓ AMAZON EN 2017? CERO", TUITEÓ EL CANDIDATO DEMÓCRATA BERNIE SANDERS EL 30 DE ABRIL

¿Co?mo es posible que una empresa que declara 5.600 millones de beneficio consiga que el Gobierno le devuelva dinero? Los analistas explican dos posibles causas: por un lado, incentivos valoradas en 220 millones de do?lares (188 millones de euros), asi? como compensaciones por la acumulacio?n de mercanci?as valorados en 917 millones (786 millones de euros). Todo ello dentro de la legalidad en Estados Unidos.

En Europa tampoco ha faltado la controversia: la Comisio?n Europea ha reclamado a Amazon 250 millones de euros por ayudas fiscales en Luxemburgo. El Ejecutivo comunitario considera que el 'tax ruling' para la compan?i?a de Bezos entre 2003 y 2011 le permitio? pagar "sustancialmente menos" que otras empresas locales. En caso de ser asi?, casi tres cuartas partes de los beneficios de la empresa no habri?an sido gravados, si bien la multinacional ha negado un trato de favor y estudia recurrir la decisio?n.

Es tanto el poder de una empresa del taman?o de Amazon que unas 20 ciudades estadounidenses se pelean por acoger las nuevas oficinas centrales de la compan?i?a. El gigante digital valora los incentivos fiscales que distintos estados le ofrecen con tal de que se asiente en su territorio. Pero a diferencia del centro de operaciones, el resto de localizaciones de Amazon, su ingente y vertiginosa cadena de centros de distribucio?n logi?stica continu?a devaluando las condiciones de trabajo para sus empleados. Uno de los u?ltimos arti?culos del diario The Intercept poni?a de manifiesto co?mo mientras Amazon sortea ha?bilmente el pago de impuestos de sociedades, recibe a su vez ma?s dinero de las arcas federales estadounidenses en forma de cupones de alimentacio?n. Aunque hasta ahora es un proyecto en estudio, Amazon esta? a punto de aceptar 'food stamps' (el Suplemental Nutrition Assistance Program o SNAP es una especie de estampilla que el Gobierno federal otorga para que familias pobres adquieran comida) como pago por compras de alimentos.

El estudio de The Intercept defiende que estos nuevos ingresos tendra?n doble beneficio para la compan?i?a, ya que un importante porcentaje de los trabajadores de la propia Amazon depende del programa SNAP para poner comida sobre la mesa. En cinco de los seis estados que ofrecieron datos para el informe, Amazon estaba entre las 20 compan?i?as con ma?s empleados en el programa de asistencia a la alimentacio?n. En su mayori?a, el tipo de empleado con sueldos bajos que recibe la ayuda del programa SNAP coincide con trabajadores de empresas como Walmart o McDonalds. ¿Sera? Amazon, con su frene?tico ritmo de expansio?n que no parece tener li?mites, el nuevo perfil de gigante tecnolo?gico con una plantilla esencialmente pobre?

Fuente: Ballena Blanca. Texto: Cristina Rojo, Ilustración: Marta Antelo


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