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¡Llegaron problemas difíciles! ¿Qué hacer?

26/01/2010 11:55 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Los problemas golpean a la puerta de toda persona. El asunto no está en que lleguen sino de qué manera enfrentarlos exitosamente. No deje de leer este artículo que enriquecerá su vida personal y espiritual

¡Llegaron problemas difíciles! ¿Qué hacer?

Fernando Alexis Jiménez

Colgó el teléfono. Lo hizo con toda la parsimonia del mundo, como en cámara lenta. Se quitó los anteojos, pasó las manos por sus ojos como si con ese gesto pudiera borrar la gravedad de la situación que estaba enfrentando. El conmutador de la oficina sonó de nuevo. En la diminuta pantalla verificó que era su secretaria. No quería hablar. La llamada anterior lo había puesto en aprietos. Una mercancía exportada a los Estados Unidos estaba retenida por trámites de aranceles. Las autoridades argumentaban que los documentos no estaban en regla.

--Perder esos productos es tanto como perderlo todo—murmuró mirando a través de la ventana. El mundo seguía igual, pero él enfrentaba uno de los problemas más grandes de toda su vida como negociante--. ¿Qué hacer? --Volvió al escritorio y se dejó caer en el sillón.

Por unos instantes Raúl deseó estar muerto. Lanzarse del quinto piso del Edificio sería lo más fácil. Acarició la idea. Luego reflexionó en su situación familiar. Significaría dejar desamparada a su esposa y sus hijitos. ¡Ni pensarlo!

No dejó que terminara la jornada y decidió irse a casa. Llegó sin hablar y se encerró en la habitación. Leonor, su esposa, comprendió que algo malo ocurría y tan solo una hora después entró. Lo hizo quedamente, y se solidarizó con su marido, en silencio.

Él la miró. –Estamos quebrados—le dijo. Guardó silencio, como tomando fuerzas y por fin dejó escapar todo lo que tenía dentro de su corazón:--El cargamento que enviamos por Buenaventura se quedó retenido al ingresar a territorio norteamericano. Según ellos, no coinciden los registros aduaneros. Y aunque el abogado quiso intervenir, lo que hallamos son trabas a todas nuestras argumentaciones. Difícilmente podremos salir de esta situación, aunque estoy convencido que todo está en regla--.

--Lo que debemos hacer es dar la batalla… pero en oración—le respondió Leonor--. Guardaba tranquilidad a pesar de tener plena conciencia del problema que afrontaban.

No muy convencido, Raúl decidió acompañar a su esposa en el clamor. Esa noche y por dos días más, oraron. Lo hacían de manera constante. Perseveraban en el convencimiento de que Dios podría obrar un milagro. Conforme volvían su mirada a Aquél que todo lo puede, alimentaban su fe.

Una llamada telefónica sorprendió al empresario, a media mañana. Aunque aún guardaba asomos de preocupación, levantó el auricular. La secretaria le comunicó con el abogado en Miami. El hombre habló con entusiasmo:

--Como dicen en nuestro país, la justicia tarda pero llega…--le dijo con visite entusiasmo--. Quiero contarle que se corroboraron minuciosamente cada documento y, los que decían que no coincidían así como las guías que, dizque no aparecían, están ahora en regla. ¡La mercancía será nacionalizada!—

Raúl tenía ganas de correr por la oficina, gritando, presa de la emoción pero se contuvo. Agradeció la diligencia del jurista y, acto seguido, marcó al teléfono de su casa. Leonor le atendió expectante:

--Mi amor, el milagro ocurrió…--le informó él.

Los problemas en la ruta diaria

Las dificultades siempre estarán a la puerta. Muchos de los problemas lucen difíciles de resolver. Rebasan nuestras capacidades. No sabemos qué hacer. En circunstancias así muchos quisieran morirse. Otros simplemente dejan que las dificultades crezcan, sin hacer lo más mínimo por resolverlas. Por supuesto, encerrarnos en nosotros mismos o asumir una posición indiferente, como el avestruz que hunde su cabeza en la arena, no representa una salida apropiada. Por el contrario, agrava cualquier asunto.

Sin duda usted ha experimentado situaciones similares. Incluso pensó que no había salida al laberinto. Desconozco qué actitud asumió. Ahora, al asumir una búsqueda de respuestas a sus encrucijadas, nada mejor que hallar la vía más expedita. ¿En dónde? En la Biblia.

Un rey de la antigüedad y su pueblo se vieron enfrentados a los ataques de poderosos enemigos que los sobrepasaban en capacidad militar y todo apuntaba a que, no solo perderían cualquier batalla, sino que terminarían sometidos a los contrincantes. El relato puede hallarlo en el segundo libro de Crónicas, capítulo 20.

Fuiste concebido para vencer los problemas

Una situación bastante difícil

Las Escrituras relatan que el rey Josafat y los israelitas fueron sorprendidos por una arremetida militar en su contra. Los moabitas y los amonitas encabezaban la cruzada de guerra. El panorama lucía ensombrecedor. "Y acudieron algunos y dieron aviso a Josafat, diciendo: Contra ti viene una gran multitud del otro lado del mar, y de Siria; y he aquí están en Hazezon-tamar, que es En-gadi."(2 Crónicas 20:2).

¿Cuál fue la reacción de los pobladores? La más previsible cuando nos encontramos frente a circunstancias adversas: nos sobrecoge el temor. No podemos culpar a nadie porque de pronto el miedo toca a su puerta. Es probable que lo juzguemos. Señalar es lo más fácil. Lo más difícil y que sin embargo estamos llamados a asumir, es adoptar una actitud comprensiva (versículo 3 a).

Ahora, aquí cabe resaltar que no se quedaron únicamente aterrorizados. Hicieron lo que usted y yo deberíamos hacer siempre que nos vemos abocados a situaciones complejas: buscar la presencia de Dios en procura de Su ayuda. En la Biblia leemos: "Entonces él tuvo temor; y Josafat humilló su rostro para consultar a Jehová, e hizo pregonar ayuno a todo Judá. Y se reunieron los de Judá para pedir socorro a Jehová; y también de todas las ciudades de Judá vinieron a pedir ayuda a Jehová. " (2 Crónicas 20: 3, 4).

El rey Josafat, en su condición de líder pero ante todo de creyente, puso de presente que en momentos claves, el Padre celestial había intervenido con gran despliegue de poder. Expresó: "¿No está en tu mano tal fuerza y poder, que no hay quien te resista?" (2 Crónicas 20:6).

Las dificultades llegarán. Es inevitable. Pero lo que sí podemos evitar es que roben nuestra paz. Si confiamos en el Dios de poder, nada nos podrá detener.

La humildad es clave. Reconocer que en nuestras fuerzas no podemos vencer, pero que nuestro Padre celestial, con su poder, nos lleva a la victoria. La autosuficiencia no agrada al Señor. Y es aquí donde cabe resaltar las palabras del pueblo judío a través del rey Josafat: "!!Oh Dios nuestro! ¿no los juzgarás tú? Porque en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros; no sabemos qué hacer, y a ti volvemos nuestros ojos. " (2 Crónicas 20:12). Hoy es el día para que vuelva la mirada al Creador en oración. Sin duda no quedará defraudado.

Espere, confíe y persevere en Dios

Una de las tendencias del ser humano es resolver las cosas a su manera, y en su propio tiempo. Lo más difícil, aún para cristianos de vieja data, es esperar en Dios. El rey Josafat y el pueblo, escucharon el mensaje del Señor en respuesta a sus oraciones: "Y estaba allí Jahaziel hijo de Zacarías, hijo de Benaía, hijo de Jeiel, hijo de Matanías, levita de los hijos de Asaf, sobre el cual vino el Espíritu de Jehová en medio de la reunión; y dijo: Oíd, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén, y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios. Mañana descenderéis contra ellos; he aquí que ellos subirán por la cuesta de Sis, y los hallaréis junto al arroyo, antes del desierto de Jeruel. No habrá para qué peleéis vosotros en este caso; paraos, estad quietos, y ved la salvación de Jehová con vosotros. Oh Judá y Jerusalén, no temáis ni desmayéis; salid mañana contra ellos, porque Jehová estará con vosotros." (2 Crónicas 20:14-17)

Tome nota de algo importante: el Señor les mandó desechar el temor, esperar, confiar y ser esforzados en Él. Tres elementos que deben acompañar su fe. Si hace acopio de estos ingredientes, estará sentando bases para la victoria, cualquiera que sea la circunstancia adversa que enfrente.

El triunfo vino a la mañana siguiente, cuando salieron camino del desierto de Tecoa: "Y cuando se levantaron por la mañana, salieron al desierto de Tecoa. Y mientras ellos salían, Josafat, estando en pie, dijo: Oídme, Judá y moradores de Jerusalén. Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados. Y habido consejo con el pueblo, puso a algunos que cantasen y alabasen a Jehová, vestidos de ornamentos sagrados, mientras salía la gente armada, y que dijesen: Glorificad a Jehová, porque su misericordia es para siempre. Y cuando comenzaron a entonar cantos de alabanza, Jehová puso contra los hijos de Amón, de Moab y del monte de Seir, las emboscadas de ellos mismos que venían contra Judá, y se mataron los unos a los otros. Porque los hijos de Amón y Moab se levantaron contra los del monte de Seir para matarlos y destruirlos; y cuando hubieron acabado con los del monte de Seir, cada cual ayudó a la destrucción de su compañero. Y luego que vino Judá a la torre del desierto, miraron hacia la multitud, y he aquí yacían ellos en tierra muertos, pues ninguno había escapado." (2 Crónicas 20: 20-24).

La fidelidad del pueblo judío, a la cabeza del rey Josafat, les aseguró vencer. Cuando fueron a despojar a los guerreros muertos, hallaron tantas riquezas que les tomó más de tres días reunirlas. En el valle del Beraca expresaron su agradecimiento a Dios por el favor recibido.

Es probable que atraviese por situaciones difíciles. No sabe qué hacer. Pues le invito para que aprenda de una lección valiosa de la Biblia como es la historia del rey Josafat. Él se atrevió a desafiar la adversidad confiando en el Señor. Y pudo sobreponerse a circunstancias en las que normalmente, y por la superioridad militar de sus enemigos, estaba condenado a fracasar.

¡Usted puede vencer! Hoy es el día para que comience a creer en el Padre celestial, a confiar y Él y, desde ya, ver milagros y prodigios en su vida y en la de quienes le rodean…

© Fernando Alexis Jiménez – Contacto email fernandoalexis@aol.es

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Sobre esta noticia

Autor:
Fernando Alexis Jiménez (59 noticias)
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