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Nuevo Ministro de Defensa e Colombia

28/07/2009 15:38

6 Los falsos positivos: el tema crucial para Gabriel Silva, el nuevo Ministro de Defensa. ¿A quién le será leal?

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Hace cuatro años, cuando le preguntaron a Gabriel Silva qué venía después de la Federación de Cafeteros, Silva respondió: “El siguiente ‘chicharrón’. Ojalá sea bien bravo”. El chicharrón le llegó con el nombramiento como Ministro de Defensa, cuando la Fuerza Pública sigue atrapada en el escándalo de los falsos positivos.

Los falsos positivos: el tema crucial para Gabriel Silva, el nuevo Ministro de Defensa. ¿A quién le será leal? Foto: Lasillavacia.com Uno de los retos más grandes del nuevo Ministro de Defensa será devolverle la confianza a la ciudadanía en sus Fuerzas Militares después del escándalo de la Fuerza Pública. El miedo a ser acusados de realizar ejecuciones extrajudiciales ha llevado a un descenso aprupto en las operaciones ofensivas de la Fuerza Pública (salvo la persecución sin tregua al Mono Jojoy) y el debate sobre qué hacer frente a lo sucedido, tiene divididos a los militares. Cinco reporteros locales contaron a la Silla Vacía que en sus regiones –desde el Meta hasta Norte de Santander pasando por Tolima y Boyacá- los militares están acantonados en sus batallones como antes de que el Presidente Uribe se posesionara y comenzara a llamarlos todos los días para obligarlos a salir y combatir. La Silla Vacía no tuvo otra forma de confirmar esa información, pero los últimos resultados operacionales del Ministerio de Defensa son dicientes. El número de guerrilleros dados de baja entre enero y junio de 2009 es un 60 por ciento inferior a las bajas durante el mismo período del 2008. El número de desmovilizados individuales de las Farc –que suelen huir de las filas ante la presión militar- también decreció en casi un 30 por ciento. Por el lado de las bandas criminales o ex paramilitares, la situación es parecida. Mientras que en el primer semestre de 2008 271 fueron abatidos, en el 2009 solo 34, una disminución del 87 por ciento. Por otro lado, existe una pugna entre quienes creen que la investigación de los falsos positivos debe llevarse hasta las últimas consecuencias y esclarecer y abolir los incentivos y los mecanismos institucionales que permitieron que se diera esta práctica de “manera sistemática” como lo concluyó el Relator de la ONU para las Ejecuciones Extrajudiciales (ver artículo); y quienes consideran que lo que hace falta es una mayor solidaridad de cuerpo para –como dijo el ex Ministro Juan Manuel Santos- asumir que los falsos positivos son “una cosa del pasado”. Para este grupo, lo que ahora toca hacer es defenderse de “las falsas acusaciones”, una de las primeras misiones asignadas por el Presidente Uribe al nuevo Ministro. ¿Qué camino tomará Silva?

Quienes lo conocen dicen que Silva, un politólogo de la Universidad de los Andes con posgrado en economía y relaciones internacionales en Johns Hopkins University, es un hombre sagaz y extremadamente hábil que podrá moverse en esas aguas sin salir quemado. “Él es un tipo muy ejecutivo, tiene las pelotas muy bien puestas, no le tiene miedo a nada, nadie se la va a montar”, dijo a la Silla Vacía un amigo suyo, que ha trabajado con él. “Es un tipo que hace que las cosas sucedan.” Silva está acostumbrado a trabajar bajo presión y a resolver temas difíciles. Cuando era presidente de Avianca, le tocó vender la empresa y lidiar con el problema de las pensiones de los pilotos. Como director de la Federación de Cafeteros le dio un revolcón a esta institución que llevaba casi medio siglo bajo la batuta del anterior director Jorge Cárdenas Gutiérrez. Su estrategia de abrir tiendas Juan Valdéz en Estados Unidos y Colombia ha sido muy osada, aunque menos exitosa económicamente de lo que han dicho los elogiosos artículos periodísticos sobre el tema. (También tiene muy buenas conexiones en los medios). Fuera de tener capacidad gerencial, Silva tiene experiencia internacional, lo que le será particularmente útil en su nuevo cargo. De su habilidad política dependerá que el traslado de las operaciones militares de la base de Estados Unidos de Manta, Ecuador, a cinco bases militares en Colombia no se traduzca en un conflicto mayor con los países vecinos, especialmente Ecuador, Venezuela y Bolivia. También tendrá a cargo la colombianización del Plan Colombia, ahora que los recursos de Estados Unidos para asistencia militar comienzan a decrecer. Pero lo más importante será convencer a los gringos que los falsos positivos han sido erradicados como práctica en el Ejército, antes de que este tema entre de lleno en la agenda de discusión del TLC. El nuevo Ministro de Defensa, de 52 años, fue asesor de asuntos internacionales de Virgilio Barco y embajador de Colombia en Estados Unidos durante el gobierno de César Gaviria. Durante su paso por Washington, sacó adelante el Acta de Preferencias Arancelarias Andinas (Atpa), que luego se llamó ATPDEA.

También le atribuyen en parte (la otra parte es para Noemí) el que Gaviria haya salido elegido como Secretario de la OEA. Si bien su cercanía con César Gaviria, el jefe de la oposición en la actualidad, es interesante, su conexión más relevante es con Juan Manuel Santos, de quién ha sido muy amigo desde hace años. Silva llegó a la Federación de Cafeteros el 15 de julio de 2002 con la ayuda de Santos, cuando este era Ministro de Hacienda. Cuando dejó el ministerio en mayo, Santos lo sugirió como su sucesor y como lo dijo la Silla Vacía en su momento, en el Ministerio ya todos lo daban como el nuevo jefe de la cartera. Pero el Presidente prefirió esperar a que la suerte del referendo se decidiera. Según dijo Semana, su secretario general Bernardo Moreno era su candidato. Sin embargo, después del ‘complot’ del 20 de julio contra el referendo, cuando varios uribistas se aliaron con los liberales y los del Polo para elegir un presidente de la Cámara de la oposición, la elección de Moreno se hizo insostenible políticamente. Moreno no sólo ha sido salpicado por la mayoría de los últimos escándalos, desde la yidispolítica hasta las notarías, sino que tampoco contaba con el visto bueno de los gringos con quienes el nuevo ministro tendrá que negociar la asistencia militar. El nombramiento de Gabriel Silva es un espaldarazo para Santos. El ex Ministro de Defensa es, sin duda, uno de los grandes ganadores del pasado 20 de julio. No sólo quedó el referendo en estado agónico lo que le abre las puertas para ser el sucesor de Uribe, sino que ahora es visto como el único posible salvador de la coalición uribista. Armando Benedetti y otros han pedido públicamente su regreso al país para que retome las riendas del partido. Así como Uribe nombró al mejor amigo de Andrés Felipe Arias como sucesor en el Ministerio de Agricultura, quien no solo le cuida la espalda sino que le facilita su campaña presidencial, ahora hace lo mismo con Santos. Tocará ver, entonces, qué tan lejos irá el nuevo ministro frente a los falsos positivos y a quién en últimas le será leal.

Comentarios

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maria (28/10/2010)

deberia ser mas espesifico

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Usuario anónimo (18/02/2011)

jajjajaja

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Usuario anónimo (05/03/2011)

nadie sabe el nombre del ministro q orror :P

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camila (21/06/2011)

jajajajajajajajajaja utedes creen en eso

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Usuario anónimo (08/09/2011)

tu porq no me da el nobre del nuevo ministro de defensa

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anonimo (05/12/2011)

muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu..........