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Las 'mulas' paquistaníes decapitadas en Arabia Saudí, un drama silencioso

04/12/2014 14:30 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

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Desde hace cuatro años, cada mañana, el anciano paquistaní Haji Abdul Haq se despierta con la angustia de recibir la noticia de la decapitación de su hijo, condenado a muerte en Arabia Saudí por tráfico de droga.

Mohamed Irfan, de 27 años -una 'mula', como se llama a los traficantes de droga en pequeñas cantidades-, espera la muerte a miles de kilómetros de los naranjales y campos de trigo de su Pendjab natal, en el este de Pakistán, donde su padre, Haji Abdul Haq, cuenta su triste historia a la AFP.

El joven paquistaní correrá, en la indiferencia total, la misma suerte que Kamran Ghulam, Mohamed Shoiab, Baz Mohamed Gul y otros compatriotas decapitados este año por tráfico de heroína.

En lo que va de 2014, Arabia Saudí ha ejecutado al menos a 74 personas, entre ellas una quincena de 'mulas' paquistaníes, que llevan la droga muchas veces sin saberlo o bajo amenaza.

Haji Abdul Haq cuenta cómo hace cuatro años, dos hombres le propusieron a la familia llevar a su hijo a Arabia Saudí por la suma de 2.000 dólares.

Irfan vendió su moto y las joyas de su mujer para conseguir el dinero pedido por los dos hombres, que lo llevaron a Karachi, la megalópolis portuaria del sur de Pakistán, por donde pasa gran parte del tráfico de heroína proveniente de Afganistán. En Karachi, las promesas de un mejor porvenir en el rico país del Golfo se convirtió en una tragedia, cuenta Haji. "Los dos hombres le dijeron: 'te vamos a matar y atacar a tu familia si no haces lo que queremos'", relata Haji. "Luego, le introdujeron dos cápsulas de heroína en el ano" y lo subieron al avión.

En el aeropuerto de Riad, Irfan fue detectado por los aduaneros, registrado y detenido. Días después, al cabo de un juicio relámpago, fue condenado a muerte.

En Pakistán, hay decenas de historias como las de Irfan, pero muchas no salen a la luz debido a que las familias prefieren ocultar la condena y la decapitación de un familiar por un delito que no genera ninguna simpatía.

"La pena de muerte es utilizada de manera desproporcionada contra los extranjeros" en Arabia Saudí, denuncia la organización de defensa de los derechos humanos Amnistía Internacional.

Desde 1985, casi la mitad de los 2.100 ejecutados eran extranjeros. La organización Justice Project Pakistan (JPP) intenta, por su lado, recabar información sobre los condenados a muerte para que el gobierno paquistaní los defienda. "Los condenados son gente muy pobre a quienes encandilaron con la posibilidad de salir adelante, de hacer algo con su vida", dice Sohail Yafat, miembro de JPP.

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El drama de las 'mulas' paquistaníes durará mucho tiempo, ya que el Golfo se ha convertido en una ruta de la heroína afganas hacia Europa. Las capturas de heroína en Arabia Saudí pasaron de un kilo en el año 2000 a unos 111 kilos en 2011, según los datos oficiales.

Arabia Saudí defiende su rigor en aras de "proteger la sociedad", pero las organizaciones de defensa de los derechos humanos denuncian su sistema judicial. "Las condenas son arbitrarias porque no hay un código penal. Solo el juez define lo que es un crimen y cuáles son las pruebas suficientes para condenar", explica Sarah Leah Whitson, directora de Human Rights Watch para Oriente Medio.

Además, Pakistán, dependiente del petróleo y la ayuda financiera de Riad, considera que la "relación con Arabia Saudí es demasiado importante como para perjudicarla con la defensa de individuos que, cree, son responsables" de su suerte, dice el analista Ayesha Siddiq.

Haji Abdul Haq escribió a numerosos responsables paquistaníes para que intercedieran ante el Gobierno saudí en favor de su hijo. "La mafia de la droga es como un árbol. Los saudíes cortan las ramas, pero el tronco y las raíces siguen en pie", lamenta Haji, sentado junto a las dos hijas de Irfan, una de las cuales nunca ha visto a su padre.


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Autor:
Redacción Sociedad (16575 noticias)
Fuente:
AFP
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