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No es la política, estúpido

25/01/2018 11:30 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La crisis de corrupción e impunidad que impera en México demanda que los ciudadanos ejerzan su derecho a participar en los asuntos públicos

                                                                                                                                                            Ricardo Rincón Huarota

 

                                                       «En el Gobierno, todo cambio es sospechoso, aunque sea por mejorar». Francis Bacon

 

El título de este texto rememora aquella famosa frase de es la economía, estúpido, que Bill Clinton utilizó durante su campaña política en 1992 y que, entre otros factores, lo ayudaría a alcanzar la presidencia de Estados Unidos. Tal eslogan, que reformulado aquí se orienta al campo de la política, sintetizaba lo esencial que en esa época representaba la economía por sobre otras esferas gubernamentales. A través del tiempo se popularizó y ahora es utilizada para enfatizar la importancia de un asunto sobre otro en cualquier ámbito de actividad.

La máxima utilizada en este escrito viene a cuento ya que en México hay un prurito generalizado contra la política per se, donde dicha ocupación es considerada una suerte de arte satánica que sólo sirve para la expoliación, opresión y manipulación de la gente por parte de un puñado de hombres sin escrúpulos. Una visión así la demuestran los sondeos de opinión en donde la clase política en sus distintas vertientes (funcionarios públicos, senadores, diputados y partidos políticos) aparece siempre en los últimos lugares de aprobación por parte de los ciudadanos. Los casos de la voraz corrupción y la enraizada impunidad que actualmente ocurren en nuestro país justifican con creces esa mala fama que se cierne sobre los políticos. De ahí que se oiga escuchar con bastante frecuencia: “no te metas en política” o “yo por eso nunca me meto en política.”

No obstante, el quehacer de la política en sí mismo no es ese cúmulo de bajezas contra la sociedad que ejecutan aquellos sombríos personajes ­­-los Duarte de Chihuahua y Veracruz, Borge de Quintana Roo o Granier de Tabasco, entre otros muchos políticos más de distintas expresiones partidistas- para desviar recursos públicos o enriquecerse ilícitamente.

Fernando Savater señala en su ensayo El valor de elegir que “La política no siempre es ni mucho menos buena, pero su minimización o desprestigio resulta invariablemente un síntoma mucho peor”.  Es decir, siempre va a ser mejor recurrir a los mecanismos dictados por las instituciones políticas para tender puentes de entendimiento entre los seres humanos. Hasta antes del advenimiento de los valores democráticos derivados del liberalismo (gobierno representativo, sufragio, libertades económicas, entre otras), el poder político se ejercía de manera autoritaria desde las estructuras impuestas por el régimen monárquico. Una vez que se establecen las formas surgidas del liberalismo, emerge una nueva manera de hacer política que mucho tiene que ver con la participación de la gente. Así, se abrieron canales de participación a través de los cuales grupos que tradicionalmente habían estado fuera de la órbita política tendrían una oportunidad de participar y de injerir en los asuntos públicos. Hoy día,  con la masificación de la democracia, han surgido formas novedosas que han ampliado dicha participación, entre las que se cuentan la llamada sociedad civil.

Siempre va a ser mejor recurrir a los mecanismos dictados por las instituciones políticas para tender puentes de entendimiento

En el estudio de las formas o modalidades de intervención social en la esfera pública, el concepto de sociedad civil se ha constituido como un factor determinante en los años recientes. Tal término resulta controvertido en la medida que su realidad de referencia es múltiple y diversa; su polisemia deriva del amplio uso que se le ha dado al concepto. Por sociedad civil se ha querido clasificar una serie de instancias de carácter social, sin que tales categorías pertenezcan a la correcta acepción del término. Por ejemplo, se han utilizado, sin distingos, los conceptos de sociedad en general y sociedad organizada para aproximarse y explicar fenómenos sociales que única y exclusivamente pueden ser mirados a través del filtro del término sociedad civil.

A diferencia de la sociedad organizada, que prácticamente surge con el comienzo de la humanidad, la sociedad civil es un término de nuevo cuño. Es una categoría o modalidad alejada de la organización social clásica en agrupaciones sindicales, partidistas, religiosas, entre otras. La sociedad civil es un concepto que encuentra su identidad, su significado y su ámbito de acción fuera de la órbita estatal. Implica el surgimiento de segmentos sociales que se organizan de manera autónoma para programar, proponer y diseñar estrategias que impacten en el ámbito público. Entre sus objetivos principales, se cuentan: llevar demandas, generar proyectos, acciones de interlocución y la incidencia en la definición de las políticas públicas.

La crisis actual por la que transita nuestro país, que inobjetablemente es ya una emergencia nacional debido a los altos índices de corrupción, impunidad y desigualdad, aunados a la injusta distribución de la riqueza y a la violación sistemática de los derechos humanos, demanda que en México los ciudadanos ejerzan su derecho a participar e injerir en los asuntos públicos desde la trinchera de las organizaciones de la sociedad civil. De ahí la urgencia de diferenciar la política de los usos que muchos hacen de la misma para lucrar al amparo del poder público y para defender intereses personales o de camarilla.

 

SEMBLANZA DEL AUTOR

Ricardo Rincón Huarota. (Ciudad de México, 7 de noviembre de 1963). Arqueólogo especializado en religión prehispánica. Escritor. Ganador del Premio Nacional de Ensayo sobre la Huaxteca (2016), con la obra Presencia de Tlazoltéotl-Ixcuina en la Huaxteca prehispánica, organizado por el Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes y la Secretaría de Cultura Federal.

Ha sido investigador en el Instituto Nacional de Antropología e Historia. Desde julio de 2016 forma parte de la Enciclopedia de la Literatura en México, auspiciada por la Secretaría de Cultura Federal. Autor de diversos artículos especializados entre los que se cuentan: Algunas reflexiones sobre la arqueología y la etnohistoria de Sonora (1992) y Estudio comparativo entre las garantías de seguridad jurídica actuales y la normatividad del Derecho azteca (UNAM-IIJ, 1993). De 1989 a 1994 fue colaborador y coordinador de diversas publicaciones del Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana, entre las que se cuentan: Nuestra Constitución (1991); Diccionario Histórico y Biográfico de la Revolución Mexicana (1991); Las mujeres en la Revolución Mexicana (Coordinador, 1992); Ricardo Flores Magón. Programa del Partido Liberal y Manifiesto a la Nación (1992). Entre 1998 y 2008 coordinó el Programa de Recorridos Turístico-Culturales de la Ciudad de México, del Gobierno del Distrito Federal. En 2009 incursionó como articulista en las revistas de gastronomía Soy Chef y elgourmet.com. En esta última fue autor de la Columna Bicentenario (2010), que abordó temas de gastronomía y su vinculación con la Independencia y la Revolución. Su cuento Calaveritas de azúcar fue uno de los ganadores del concurso “Escribe un cuento de terror”, convocado en 2012 por la editorial Random House y El mecanismo del miedo. En 2014 el jurado del Concurso “Cuentos de futbol”, lo seleccionó como uno de los ganadores con el relato corto de terror El campeón, antologado en el libro Cuéntame un gol. Cuentos de Futbol, (España, Verbum, 2014) presentado por el autor en mayo de 2014 en Madrid. Dicha antología fue presentada el 5 de diciembre de 2014, en el marco de la FIL de Guadalajara.

A finales de 2014, el relato Agua salada y tierra de panteón fue publicado en la antología Necrópolia. Horror en Día de Muertos (Ed. independiente). Su interés por el patrimonio cultural de la Ciudad de México y la literatura fantástica, lo motivó a escribir Dieciséis Fantasmas. Cuentos de terror de las 16 Delegaciones del Distrito Federal, coedición entre Rosa María Porrúa Ediciones (México, 2015) y Editorial Verbum (España, 2015) Dicho libro fue presentado en el marco de la FIL del Zócalo en octubre de 2015 y en la FIL Guadalajara en diciembre de ese mismo año. En noviembre de 2015, fue uno de los miembros del Jurado del concurso internacional de relato de terror “Cuentos de Fantasmas”, convocado por la Editorial Verbum, y que dio como resultado la antología Palabras en la Niebla. 20 cuentos de fantasmas. (España, Verbum, 2016). En octubre de 2016 presentó Presencia de Tlazoltéotl Ixcuina en la Huaxteca prehispánica, obra ganadora del Premio Nacional de Ensayo sobre la Huaxteca, en el marco de la FIL del Zócalo, y en diciembre del mismo año la citada obra se presentó en la FIL Guadalajara. Actualmente colabora en el periódico virtual GLOBEDIA.

La clase política aparece siempre en los últimos lugares de aprobación por parte de los ciudadanos

 


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Filibustero (58 noticias)
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