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¿Qué está pasando en el movimiento feminista?

07/03/2018 13:58 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

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Argelia Queralt Jiménez

Profesora de Derecho Constitucional en la Universidad de Barcelona.

La lucha por la igualdad no puede quedarse en cambios estéticos y superficiales, sino que debe continuar hasta conseguir transformaciones conceptuales de nuestras sociedades: un cambio de concepción de la mujer en las estructuras políticas públicas y privadas, pero también incorporando como valores positivos el cuidado de los menores y de nuestros mayores. No porque sea cosa de mujeres, sino porque debe ser cosa de seres humanos. Todavía queda mucho camino por recorrer, mucha pedagogía por hacer y muchos hombres y mujeres a los que convencer.

Isabel Serra

Diputada de Podemos en la Asamblea de Madrid y activista feminista.

El 15M dejó en un segundo plano las demandas de las mujeres a pesar de que la crisis se cargó sobre sus espaldas. Pero muchas mujeres jóvenes que tomaron conciencia política durante esos años hoy están en primera línea poniendo en práctica esa siempre actual frase de "lo personal es político" y desbordando las formas de organización del movimiento. En poco tiempo, el movimiento ha tenido la audacia de pasar de hablar de la violencia machista a plantear una huelga de consumo, cuidados y empleo en más de 70 países. Ahora toca aprovechar este impulso mediante políticas y experiencias de organización reales.

Montserrat Galcerán

Concejala del Ayuntamiento de Madrid y activista feminista.

El movimiento feminista ha puesto en pie una de las movilizaciones más potentes y novedosas de los últimos tiempos: queremos poner de manifiesto la contribución enorme del trabajo de las mujeres al sostenimiento de la sociedad, para su mantenimiento y su reproducción. Nuestra lucha aúna la clase con el género, amén de cruzarse con otras categorizaciones discriminadoras como la raza o la orientación sexual. Por eso es tan potente y tan diversa. Con ella está surgiendo un sujeto político de rostro femenino que cambiará la política de este siglo.

Marina Lobo

Periodista.

Nos hemos cansado del silencio. Nos hemos cansado de los señores que nos dicen cómo tenemos que comportarnos, de los empresarios que nos dicen qué alimento "bajo en grasas" nos tenemos que comprar para entrar en una 36. Hace un par de fines de semana salí con mis amigas. Al cabo de un rato bailando noto tres palmadas en el culo. Me giro. Ahí están, "los de siempre": miradas cómplices, risas. Me ha pasado muchas veces. Si estoy con mis amigas, nos callamos y nos cambiamos de sitio. Es el protocolo. Pero ya no. Me fui a por ellos y me enfrenté. Ya no vamos a obviar el patriarcado. Hay cuatro generaciones de mujeres decididas a dar la vuelta al orden establecido. Y eso no hay quién lo pare.

Raquel Gutiérrez Aguilar

Filósofa y activista mexicana.

En Argentina las mujeres no pusieron en discusión la palabra paro, ellas dijeron "queremos hacer un paro y vamos a hacer un paro". Y lo hicieron. Fue muy potente cómo volvieron a entrar en la cuestión del trabajo, en sus múltiples cualidades: el trabajo asalariado, el reproductivo, el afectivo, la producción de vínculos, el formal y el informal, el legal y el ilegal, cómo está todo eso fragmentado. Eso es una revolución, es pensar las cosas de otro modo. Es producir nuevos elementos que te reinstalan en la energía que vimos en América Latina durante los primeros años del siglo XX: la ruptura y la apertura.

Silvia Federici

Historiadora italiana afincada en EE.UU. y activista feminista.

Es importante abrir una visión estratégica, no solamente salir a la calle, sino salir con una visión de lo que deseamos construir. Por eso es importante no solo demandar a un Estado que no responde, sino comprender contra qué luchamos. Luchamos contra un mal que es el sistema. Comprender lo que sucede a nivel económico, político, ecológico y empezar a hacer las conexiones. Es la misma lucha: contra la contaminación, el capitalismo, la precarización de la vida y el despojo, y contra el patriarcado.Son momentos diferentes de la misma lucha. La movilización debe crear un terreno de unidad para mujeres distintas.

Lea Melandri

Presidenta de la Libera Università delle donne.

Estamos asistiendo a un extraordinario renacer del feminismo de los 70. Exigencias radicales que tienen que ver con la sexualidad, el aborto, la salud reproductiva, el trabajo vuelven a surgir con mayor concreción que en el pasado. De manera imprevista, una nueva generación de jóvenes está tomando las plazas y está consiguiendo la unidad del movimiento en torno a temas que, hasta ahora, habían fragmentado el feminismo. Están consiguiendo, por primera vez, encontrar los nexos entre la violencia machista privada y la esfera pública. Y la novedad es que ya no hay un enfrentamiento generacional.

Verónica Gago

Filósofa argentina y miembro del Colectivo NiUnaMenos.

En América Latina, sin reducir el diverso movimiento feminista a la acción de la huelga, podemos tomar esta acción masiva y transnacional como "lente". Cada huelga involucra un pensamiento político propio, como decía Rosa Luxemburgo. Esta huelga tiene tres premisas: su radicalidad como mapeo del trabajo en clave feminista, su procesualidad en términos de conector de conflictividades y sus geografías múltiples en perspectiva de un nuevo internacionalismo.Cuando la huelga deja de ser una prerrogativa exclusiva de los sindicatos, deja de ser una decisión y una medida tomada desde arriba.

Caroline de Haas

Activista francesa. Cofundadora de Osez le feminisme.

Los derechos de las mujeres siempre se han beneficiado de olas de aceleración en la historia. En Francia, en los años 70, por ejemplo, con el derecho al aborto. En los 80, con el reconocimiento de la violación como delito. La ola actual es impresionante, inédita. Primero porque es mundial. Luego, porque no se ciñe a una sola movilización política o ciudadana. #MeToo entra en la intimidad de cada una y cada uno de nosotros. En nuestras casas, nuestras empresas, nuestros barrios. Nos hace tomar conciencia de que las agresiones sexuales son masivas. El cambio es radical. ¿Será suficiente? Seguramente no.

Nina Power

Crítica cultural y catedrática de Filosofía en la Universidad de Roehampton.

La segunda ola del feminismo hizo posible romper con la idea de que el sexo determinaba el género. En otras palabras, mientras la biología es un hecho, las expectativas y las imposiciones colocadas sobre los cuerpos denominados 'masculinos' y 'femeninos' eran completamente sociales y, como tales, se podían cambiar. Esta idea es revolucionaria.El hecho de que se haya filtrado y se haya convertido en pensamiento y en práctica comunes, lo convierte en un ejemplo clave del contrapoder feminista y en un cambio hacia la liberación respecto a los estereotipos de género.


Sobre esta noticia

Autor:
Criticic (1713 noticias)
Fuente:
ctxt.es
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Tipo:
Reportaje
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