×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×

AqueronteMiembro desde: 21/08/09

Aqueronte
0
Posición en el Ranking
0
Usuarios seguidores
Sus noticias
RSS
  • Visitas
    89.855
  • Publicadas
    32
  • Puntos
    0
Veces compartidas
21
¡Consigue las insignias!
Trimestrales
Recientes
Visitas a noticias
29/12/2010

El amor es la compensación de la muerte, su correlativo esencial; se neutralizan, se suprimen el uno al otro

Cuando se llega a esta etapa del proceso, la mente y el cuerpo tratan de llegar al equilibrio para lograr superar uno de los miedos más profundos del ser humano, el miedo a la muerte. Uno mismo hace su balance de lo que hizo pero difícilmente de lo que dejó de hacer. Son momentos de comulgar con nuestra propia soledad y erguirnos revestidos de dignidad para llegar a la armonía completa entre el ser y el cosmos.

Lo demás son percepciones de sentimientos y emociones que producen esos momentos a las personas cercanas por sentir tan de frente la muerte que nos aterroriza por tenerla al lado y que se puede cristalizar en nosotros.

Para Dostoievski el sufrimiento es su obsesión, todo crimen se explica y se redime por el sufrimiento. Este constituye nuestra gran disculpa para vivir. Cada cual arroja sobre el vecino el peso de su desesperación, de su odio, de su miedo. Nada comienza en nosotros. Nada termina en nosotros. Nos hallamos atrapados en la misma red y basta que uno de nosotros haga un gesto para que todos los que se encuentren cerca noten un doloroso tirón.

A R T U R O S C H O P E N H A U E R

“….Querer es esencialmente sufrir, y como vivir es

querer, toda vida es por esencia dolor. Cuanto más

elevado es el ser, más sufre... La vida del hombre no

es más que una lucha por la existencia, con la certidumbre

de resultar vencido... La vida es una cacería

incesante, donde los seres, unas veces cazadores y

otras cazados, se disputan las piltrafas de una horrible

presa. Es una historia natural del dolor, que se

resume así: querer sin motivo, sufrir siempre, luchar

de continuo y después morir... Y así sucesivamente

por los siglos de los siglos, hasta que nuestro planeta

se haga trizas.

LA MUERTE

La muerte es el genio inspirador, el musagetes de

la filosofía... Sin ella difícilmente se hubiera filosofado.

Nacimiento y muerte pertenecen igualmente a la

vida y se contrapesan. El uno es la condición de la

otra. Forman los dos extremos, los dos polos de todas

las manifestaciones de la vida. Esto es lo que la

más sabia de las mitologías, la de la India, expresa

con un símbolo dando como atributo a Schiwa, el

Dios de la destrucción, al mismo tiempo que su collar

de cabezas de muerto, el Lingam, órgano y símbolo

de la generación. El amor es la compensación

de la muerte, su correlativo esencial; se neutralizan,

se suprimen el uno al otro. Por eso, los griegos y los

romanos adornaban esos preciosos sarcófagos que

aun vemos hoy con bajo relieves figurando fiestas,

danzas, bodas, cazas, combates de animales, bacanales,

en una palabra, imágenes de la vida más alegre,

más animada, más intensa, hasta grupos

voluptuosos, y hasta sátiros ayuntados con cabras.

Su objeto era evidentemente llamar la atención al

espíritu de la manera más sensible, por el contraste

entre la muerte del hombre, quien se llora encerrado

en la tumba, y la vida inmortal de la Naturaleza.

La muerte es el desate doloroso del nudo formado

por la generación con voluptuosidad. Es la

destrucción violenta del error fundamental de nuestro

ser, el gran desengaño.

La individualidad de la mayoría de los hombres

es tan miserable y tan insignificante, que nada pierden

con la muerte. Lo que en ellos puede aun tener

algún valor, es decir, los rasgos generales de huma

nidad, eso subsiste en los demás hombres. A la humanidad

y no al individuo es a quien se le puede

asegurar la duración.

Si le concediesen al hombre una vida eterna, la

rigidez inmutable de su carácter y los estrechos límites

de su inteligencia le parecerían a la larga tan

monótonos y le inspirarían un disgusto tan grande,

que para verse libre de ellos concluiría por preferir la

nada.

Exigir la inmortalidad del individuo es querer

perpetuar un error hasta el infinito. En el fondo,

toda individualidad es un error especial, una equivocación,

algo que no debiera existir, y el verdadero

objetivo de la vida es librarnos de él.

Prueba de ello que la mayoría de los hombres,

por no decir todos, están constituidos de tal suerte,

que no podrían ser felices en ningún mundo donde

suelen verse colocados. Si ese mundo estuviera

exento de miseria y de pena, se verían presa del tedio,

y en la medida en que pudieran escapar de éste,

volverían a caer en las miserias, los tormentos, los

sufrimientos. Así, pues, para conducir al hombre a

un estado mejor, no bastaría ponerle en un mundo

mejor, sino que sería preciso de toda necesidad

transformarle totalmente, hacer de modo que no sea

lo que es y que llegara a ser lo que no es. Por tanto,

necesariamente tiene que dejar de ser lo que es. Esta

condición previa la realiza la muerte, y desde este

“….Querer es esencialmente sufrir, y como vivir es querer, toda vida es por esencia dolor

punto de vista concíbase su necesidad moral.

Ser colocado en otro mundo y cambiar totalmente

su ser, son en el fondo una sola y misma cosa.

Una vez que la muerte ha puesto término a una

conciencia individual, ¿sería deseable que esta misma

conciencia se encendiese de nuevo para durar una

eternidad? ¿Qué contiene la mayor parte de las veces?

Nada más que un torrente de ideas pobres, estrechas,

terrenales, y cuidados sin cuento. Dejadla,

pues, descansar en paz para siempre.

Parece que la conclusión de toda actividad vital

es un maravilloso alivio para la fuerza que la mantiene.

Esto explica tal vez la expresión de dulce serenidad

difundida en el rostro de la mayoría de los

muertos.

¡Cuán larga es la noche del tiempo ilimitado si se

compara con el breve ensueño de la vida!

Cuando en otoño se observa el pequeño mundo

de los insectos y se ve que uno se prepara un lecho

para dormir el pesado y largo sueño del invierno,

que otro hace su capullo para pasar el invierno en

estado de crisálida y renacer un día de primavera con

toda su juventud y en toda su perfección, y en fin,

que la mayoría de ellos, al tratar de tomar descanso

en brazos de la muerte, se contentan con poner cuidadosamente

sus huevecillos en lugar favorable para

renacer un día rejuvenecidos en un nuevo ser, ¿qué

otra cosa es esto sino la doctrina de la inmortalidad

enseñada por la Naturaleza? Esto quiere darnos a

entender que entre el sueño y la muerte no hay diferencias

radicales, que ni el uno ni la otra ponen en

peligro la existencia. El cuidado con que el insecto

prepara su celdilla, su agujero, su nido, así como el

alimento para la larva que ha de nacer en la primavera

próxima, y hecho esto, muere tranquilo, seméjase

en todo al cuidado con que un hombre coloca en

orden por la noche sus vestidos y dispone su desayuno

para la mañana siguiente, y luego se duerme en

paz.

Esto no podría suceder si el insecto que ha de

morir en otoño, considerado en sí mismo y en su

verdadera esencia, no fuese idéntico al que ha de

desarrollarse en primavera, lo mismo que el hombre

que se acuesta es el que después se levanta.

Mirad vuestro perro: ¡qué tranquilo y contento

está! Millares de perros han muerto antes de que éste

viniese a la vida. Pero la desaparición de todos aquellos

no ha tocado para nada la idea del perro. Esta

idea no se ha obscurecido por su muerte. He aquí

por qué vuestro perro está tan fresco, tan animado

por fuerzas juveniles, como si éste fuera su primer

día y no hubiese de tener término. A través de sus

ojos brilla el principio indestructible que hay en él, el

archoeus.

¿Qué es, pues, lo que la muerte ha destruido a

través de millares de años? No es el perro: ahí está,

delante de vosotros, sin haber sufrido detrimento

alguno. Sólo su sombra, su figura, es lo que la debilidad

de nuestro conocimiento no puede percibir

sino en el tiempo.

Por su persistencia absoluta, la materia nos asegura

una indestructibilidad, en virtud de la cual quien

fuere incapaz de concebir otra idea, podría consolarse

con la de cierta inmortalidad. “¡Qué! -se dirá-; la

persistencia de un puro polvo, de una materia bruta,

¿puede ser la continuidad de nuestro ser?”

¿Pero conocéis ese polvo, sabéis lo que es y lo

que puede? Antes de menospreciarlo, aprended a

conocerlo. Esta materia, que no es más que polvo y

ceniza, disuelta muy pronto en el agua, se va a convertir

en un cristal, a brillar con el brillo de los metales,

a producir chispas eléctricas, a manifestar su

poder magnético... a modelarse en plantas y animales,

y a desarrollar, en fin, en su seno misterioso, esa

vida cuya pérdida atormenta tanto a vuestro limitado

espíritu. ¿No es nada, pues, el perdurar bajo la forma

de esta materia?

No conocemos mayor juego de dados que el

juego del nacimiento y de la muerte. Preocupados,

interesados, ansiosos hasta el extremo, asistimos a

cada partida, porque a nuestros ojos todo va puesto

en ella. Por el contrario, la Naturaleza, que no

miente nunca; ……….”

Más recientes de Aqueronte

Indígenas wayúu protestan contra Cerrejón

Comunidades reclaman a la multinacional la realización de una consulta previa 07/06/2013

En extraño suceso fallece joven isleño en Bogotá

“Cleveland no era una persona violenta y nunca se le conocieron enemigos” 06/06/2013

¿Qué es el espionaje Industrial?

El mayor problema del espionaje industrial es la dificultad que se tiene para poder rastrearlo y contrarrestarlo 19/04/2011

La narrativa de Phillipe Claudel

“Solo se es hombre cuando muy dentro de tu cabeza y de tu cuerpo tienes una memoria de los dramas del pasado. Si uno no tiene esta memoria, es implemente un animal” 29/01/2011

Ser

Ser

Cuesta creer que vivimos en un mundo donde la mayoría de la gente se preocupa más por seguir a la multitud y hacer lo que hacen todos que por vivir sus sueños. Robin S. Sharma 01/01/2011

Mostrando: 1-5 de 33