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Poema inédito del rumano Eugen Dorcescu

26/03/2014 15:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

imageNuestro amigo, el gran poeta rumano Eugen Dorcescu, nos ha envía ema en el que se transparentan las líneas fundamentales de su obra. Dorcescu (poeta, prosista, ensayista y traductor, nacido en 1942)es un hombre espiritual y sus versos, consecuentemente, también lo son. La melancolía, la asunción de la pérdida aunque no la resignación, la contemplación de lo inevitable, pero a la vez el arrojo de la rebeldía que se resiste a la desesperanza, se clavan en los versos y en el lector, que no puede sustraerse al descarnado paisaje del alma que contempla. Solo aquel que ha descendido a las cavernas del infierno, solo aquel que ha ahondado en el conocimiento del mismo, puede crear y dar vida a una literatura que no se queda en la superficie. Los versos muestran el saber de aquel que habla desde el yo auténtico. Por eso impactan. Nadie puede sustraerse al dolor de la pérdida de un ser amado -de la madre- que, desde lo individual se universaliza.

Pero el verso de Dorcescu no solo se sustenta en el fondo sino también en la forma. Liberada de ropajes, con una lengua sin apenas connotaciones, apenas adjetivada, nos ofrece una poesía pura, humilde. (...) La cosmogonía de la infancia, de la formación como persona y como escritor, son sus fuertes pilares. (...) Indaga n el conocimiento del ser, en la búsqueda de la razón de la existencia, la melancolía final. El poema que nos envía se titula "Un archi-recuerdo (O arhi-amintire)" Ya dimos cuenta de la obra de Dorcescu el 25 de diciembre de 2013.

Cual hoy, era un día bien sereno

(¡Tú, quintaesencia de serenos días!)

Subía de las lomas, de su seno,

Un bosque-niebla y desvanecía.

Yo, rumbo al poniente en mi viaje,

En el camino proseguía, cuando

Llegué a un llano, al que vigilando

Estaban bosques, malvo su follaje.

Y te advertí. Lejana, en el ocaso,

Estabas escrutando en el espacio

El sol que fenecía muy despacio,

Pasando el fuerte con suave paso.

Al pie de las murallas, en el puente

Estabas. Ahí mismo nos amamos.

Y juntos en el burgo nos quedamos,

Y ahí también morí, probablemente...

Se me olvidaba todo: el camino,

Y burgo y puente y gusto de tu boca...

Cuando de nuevo tu sonrisa vino

Y revivirlo hoy me toca.

(Traducción de Paul Abucean)


Sobre esta noticia

Autor:
John Miller (1081 noticias)
Fuente:
blogdeleonbarreto.blogspot.com
Visitas:
1614
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Distribución gratuita
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