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Al PSOE le rascan las marchas

01/07/2019 06:58 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Aun sin mediar impedimento de inhabilitación para desempeñar cargo público, éticamente es un despropósito la concurrencia electoral y el ejercicio de representación política de quien incurrió en quebrantamiento de condena firme

Salvando el sobreseimiento, en el procedimiento penal la sentencia es quien pone punto final a todo proceso judicial, que de resultar condenatoria y firme es de obligado cumplimiento, pues supuesto contrario, es decir de quebrantarse, se estaría incurriendo en otro ilícito penal por incumplimiento de la condena impuesta, o lo que es lo mismo, por ataque a la función jurisdiccional en su específico cometido de ejecutar lo juzgado.

La Justicia desempeña la función más adecuada en la resolución de los conflictos, ahora bien, para hacer efectiva su condición de servicio público eficaz, han de utilizarse todos los resortes posibles, de tal modo que se garantice el cumplimiento de las resoluciones dictadas por aquellos que tienen conferida tal función; y eso debe ser así porque la democracia se fundamenta no solo en la división de poderes sino en el sometimiento de todos al imperio de la Ley y por consiguiente al estricto cumplimiento de las resoluciones judiciales

Por tanto la obligatoriedad de cumplir con la disciplina legal es de “todos y todas” sin excepción, si bien, quien desempeña la función política ateniéndose al compromiso ético que teóricamente tiene establecido con la ciudadanía no solo debiera acatarla sino velar por su estricto cumplimiento, un objetivo de difícil consecución en un país donde el sentido de la moralidad está conectado con la cantidad de engaño con el que los representantes institucionales se encuentran cómodos.

Tal indicador no tiene visos de cambiar, pues para que así fuera, la ética y la política tendrían que circular en la misma dirección, situación opuesta a lo que asiduamente está sucediendo, toda vez que ante el desmedido interés por ocupar un cargo y permanecer en él, los partidos políticos lejos aplicar una óptima selección de candidatos con garantía de buenos principios y valores éticos, siguen promocionando los perfiles menos apropiados para el desempeño de dicha actividad lo que facilita la proliferación de comportamientos antiéticos en el ámbito público, dando pie a que la ciudadanía deje de confiar en sus representantes y en las instituciones.

Esta falta de control favorece que el acceso a la función política sea una coladera de lo mas infecto, llegando al colmo que en el ayuntamiento de Fene la implicación en un quebrantamiento de condena judicial, no fue cortapisa para acceder a la función política vía aspirante a la Alcaldía, aún cuando la mayoría de los electores eran totalmente ajenos a sus complejos lances con la justicia con el despropósito añadido que solo sabían su condición de cabeza de lista a propuesta por un determinado partido político.

Cuando por el bien general es crucial tener a los mejores al frente de la política, no se puede dar cancha a gente con la integridad despistada

Si a ello agregamos el distanciamiento entre la política y la ciudadanía, el enojo del pueblo por el extravío de su finalidad y su alejamiento del bien común, tal circunstancia nos conduce a replantearnos en corrección quién puede ejercer la política y en qué condiciones debe hacerlo.

Cuando por el bien general es crucial tener a los mejores al frente de la política no se puede dar continuidad a la misma dinámica para la selección de los aspirantes que en recomendable corrección debe seguir otros cánones que favorezcan determinar quién puede estar en la política profesional, de qué modo y con establecimiento de límite de temporalidad; pero además, se ha de transparentar todo signo de opacidad, de ahí que quien aspire a ser político, por su condición de persona pública al servicio de la comunidad debe asumir, que la sociedad ha de estar al corriente de toda su vida pública, al igual que tener acceso a su currículo oculto en aras a despejar toda incógnita, del mismo modo que referencia expresa de su nivel de ética.

A la vista de los hechos todo viene a indicar que aquellas promesas de regeneración que en su conjunto proclamaban las organizaciones políticas garantizando ejemplaridad y transparencia, se han vuelto papel mojado, pues resulta evidente que en los últimos tiempos el debate sobre la ejemplaridad ha desaparecido del discurso político, poniendo de manifiesto que fue mas una moda pasajera que la intención de crear las bases de sustentación de un sistema democrático solvente, y así, cuando la política sigue siendo la segunda preocupación de los ciudadanos no solo se aparca el debate sobre la rehabilitación política sino que se aprovecha el estancamiento para afianzar la colonización que los partidos hacen de las instituciones, y con ello el control interesado de la gestión cotidiana de la administración

Una vez más los males estructurales de la política española se han quedado en regeneración interruptus, y como referente, en el ayuntamiento de Fene un PSOE a la vieja usanza se instala en el esperpento haciendo caso omiso al quebrantamiento de la ley y favoreciendo para mas inri el amarre institucional de la derecha .


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Galdo Fonte (394 noticias)
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