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!Sé vos!

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25/10/2020 13:15 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Caín y Abel, - el gordo y El flaco, - la rubia-o la morocha, el tonto, el sabio, -el Titanic, etcétera. Dónde miremos, o escuchemos, vamos a compararnos y a comparar. Hay posiciones a favor y otras no tanto. ¿Cuál es tu postura?. ¿Es algo bueno, o es malo?.. VEAMOS

   

Inexorablemente, "la pandemia" nos puso en una posición de tener que compararlo todo.

Y con un marcado contraste, entre lo que fue y lo que será. Entonces sería razonable concluir que nada volverá a ser cómo antes.

Ahora bien, sin hacer un análisis sociopolítico de la difícil situación, voy a contarles un poco de que se trata esto de las comparaciones y la incidencia que tiene en nuestras vidas, tanto a nivel individual o social, y cómo podemos mejorar algún aspecto de nuestra personalidad, sí percibimos que nos toca de cerca.

 ¡SE -VOS!

A menudo se dice que las comparaciones son odiosas, y puede que sea cierto en buena medida, y armoniza con esto, lo que nos cuenta la historia. De hecho, no es algo nuevo, antes y durante la era cristiana ya existían personas muy instruidas en materia, para dar consejos al respecto, acertadas palabras fueron las del conocido apóstol Pablo, cuándo en una de sus tantas misivas, dio sugerencias sobre éste aspecto tan singular. El les dijo a los Gálatas: (haciendo referencia a los dones que cada uno tenía) -Pero que cada uno examine sus propias acciones, y entonces tendrá razones para alegrarse por lo que él mismo ha hecho, sin compararse con otra persona. (gálatas capítulo 6 -V:4. ) Y otro que dice: “Le digo a cada uno de ustedes que no piense de sí mismo más de lo que debe pensar, sino que piense de un modo que demuestre buen juicio” (ROM. 12:3). Lo cierto es que la tendencia a creer que somos más importante que los demás, ( mucho más, en caso del narcisista) es humana. No te preocupes, o quizás sí deberías prestar atención si esa percepción está descontrolada. Después de todo una canción de cumbia latina también títula:  "NO TE CREAS TAN IMPORTANTE."

Infinidades de casos donde no solo el ser humano se ha comparado con otro de su misma especie, sino que, yendo más a fondo, lo han hecho contra la fuerza de la naturaleza, desafiando sus leyes, con una omnipotencia que no les pertenece, dejando por escrito los cruentos resultados en las páginas de la historia.

Desde Caín y Abel en adelante... Y ahora la pandemia... Estamos llenos de comparaciones.

En el caso particular del Titanic, todos conocemos la historia; un loco dando órdenes y la obsesión por superar límites, por compararse.

Y aunque los ejemplos citados pueden ser grandilocuentes, vale la "comparación" en este caso.

Pero no es siempre así. A continuación, veamos cuál es el punto de vista equilibrado, y cómo, -trasladado al ámbito de las relaciones interpersonales, -(que es lo que más nos compete en ésta edición)- podemos hacer para gestionar algunos aspectos de nuestra personalidad, en función de las comparaciones que hacemos, o no.

¿Es bueno compararte? Mientras vas pensando en esto, sigo escribiendo Y voy a intentar brindarte un nuevo ápice de conocimiento, que luego de asimilarlo podrás asociarlo y acomodarlo con lo que ya sabes, tus conocimientos previos y experiencia. Y como digo siempre, quédate con la que más te cierra, la “verdad” es tuya.

 

Hay muchas teorías analíticas que arrojan luz sobre las comparaciones y sus efectos, incluso una canción como la de ALMAFUERTE (banda de rock nacional liderada por Ricardo Iorio), cuenta un poco de está temática. Voy a intentar combinar ambas partes, siendo fiel al este estilo de notas creativas. (Extraer una frase de la letra de alguna canción, y adaptarla al desarrollo personal).

Aquí va algo de la letra, pero podés googlearla, mi sugerencia es que la escuches, e

indistintamente de si te gusta el género o estilo de rock, creo que es bastante clara y motivadora, va...nosé, la estoy comparando con otras... JA-

incluso si la conoces, cuando la leas, seguro la lees cantando. Pero no compares tu voz con la del cantante, te aseguro que es dificil de imitar ese timbre. Escuchala, o leela, cómo prefieras. Te aclaro, no me compares con otro redactor, permitime la broma. jaja. Bien, vamos a ello.

Empieza así, con una potente exclamación y una resonante pregunta:

¡Vamos che!

¿Por qué dejar, Que tus sueños se desperdicien?

Si no sos vos, triste será

Si no sos, vos será muy triste

¿Por qué falsear? Si ser uno es ganar

¿Por qué engañarse y mentirse?

Se vos, no más, que al mundo salvarás

Aunque muchos lo hagan difícil

Sigámoslo, como hasta acá

Prometiéndome que lo entendiste

Digamos fue si algo anda mal

Cumple sus sueños quien resiste

¿Por qué falsear? Si ser uno es ganar

¿Por qué engañarse y mentirse?

Se vos, no más, que al mundo salvarás

Aunque muchos lo hagan difícil

Yo sé, dirás Muy duro es aguantar

Mas quien aguanta es el que existe..

Si aquél se va, no llores ni mires atrás

Aunque muchos te lo hagan triste

 

!!Vamos cheeee!!

Sé vos, no mas..Que al mundo salvarás

¿Por qué engañarse y mentirse?

Yo sé -dirás-Muy duro es aguantar

Nos acompañan a lo largo de toda la vida

Mas quien aguanta es el que existe

¿Por qué falsear? Si ser uno es ganar

Aunque muchos te lo hagan triste

Si aquel se va, No llores ni mires atrás

La vida busca instruirteeee. -Fin.

Desde que nacemos y nos encontramos en la cuna del hospital, empiezan las comparaciones.

"Es más chiquito o más grande que…""Tiene menos pelo que…""Pesa más que…"Escuchamos hablar y vemos actuar a nuestros padres y a personas que admiramos y los imitamos.

La comparación tiene un aspecto positivo y uno negativo

Adoptamos en “buena medida” su forma de pensar. Así aprendemos a compararnos con los demás y a calificarnos de acuerdo a los resultados obtenidos.

Así, el "yo soy más que, " o "menos que…", pasa a formar parte de nuestro vocabulario diario.

Y a partir de ese momento, las comparaciones nos acompañan a lo largo de toda la vida.

A veces las hacemos nosotros mismos y en ocasiones las hacen los demás.

Pueden ser en el aspecto físico, social, económico, intelectual, deportivo, etc., etc., pero siempre tenemos que tener cuidado con ellas.

La comparación tiene un aspecto positivo y uno negativo.

Es positiva, cuando nos permite darnos cuenta de que existe una gran variedad de formas de pensar, sentir, actuar y vivir. Cuando nos sirve como guía o modelo para ciertos aspectos o cosas que deseamos aprender o cambiar. Pero es negativa, cuando: La utilizamos para devaluarnos o devaluar a la gente que nos rodea. Para calificar a las personas como si fueran simples objetos. Nos provoca dolor y hace que nuestro bienestar dependa de los demás.

Porque, desde este punto de vista, yo estoy bien, sólo si los demás están mal y al revés. Si los demás destacan más que yo, automáticamente "valgo menos" que ellos y, por lo tanto, estoy mal. Esta última actitud fortalece los aspectos negativos de nuestra personalidad: Envidia, rencor, celos, etc., lo que fomenta la mentira y una visión rígida y limitada de la vida. Cuando esto sucede, en un intento de no devaluarnos, nos centramos en encontrarle defectos a todo el mundo. Deteriorando nuestras relaciones, evitando que disfrutemos de los aspectos positivos de las personas que nos rodean y provocándonos un gran desgaste emocional.¿Sabías que, en 2017, la cantidad de habitantes en el mundo fue de 7350 millones de personas?

¿Cuánta de esa gente tiene exactamente la misma cara? Muy pocos.

Por eso nos reconocemos. Porque, aunque no son tantos elementos distintos, las diferentes combinaciones, dan una gran cantidad de resultados diferentes.

Lo mismo sucede a nivel psicológico y emocional. Nadie es exactamente igual a ti.

Nadie tiene las mismas características, en las mismas proporciones y combinaciones.

Y nadie ha vivido, todas las experiencias que tú has vivido y de la misma manera.

Este último aspecto, ya hace toda la diferencia.

Por lo tanto, al compararte, comparas cosas diferentes. Cómo comparar frutas con verduras.

Además, cuando nos comparamos, tomamos sólo unos cuantos rasgos o características de nosotros, generalmente aspectos que no nos gustan mucho y los comparamos con personas que tienen esos rasgos como a nosotros nos gustaría tenerlos.

O como creemos que los tienen, porque hay muchas cosas en esos aspectos que ni siquiera podemos ver. No tomamos en cuenta lo que ellos tienen "mal”. Ni tomamos en cuenta todos los aspectos "positivos" que tenemos. Con frecuencia, porque los negamos o les quitamos importancia. Para concluir volvamos a la canción:

Si no SOS VOS, triste será, si no SOS VOS será muy triste reza la canción, y de ahí en más, habla la letra por si sola, sin requerir un análisis complejo. Porque falsear si ser uno es ganar -porque engañase y mentirse. SE VOS, no más que al mundo salvarás, aunque mucho lo hagan difícil.Porque falsear si ser uno es ganar, aunque muchos te lo hagan triste...Si aquel se va, no llores ni mires atrás, la vida busca instruirte....

 

La psicología que subyace A las comparaciones podría darse de la siguiente manera:

El juego de las comparaciones puede magnificar una carencia de confianza

La comparación es un modo muy útil de darse cuenta de las diferencias entre tu manera de afrontar una tarea y cómo lo hace otra persona. Si copias y aprendes lo que hacen otras personas y aplicas tu conocimiento, podrás beneficiarte de su enfoque. Sin embargo, si etiquetas a una persona como «segura» puede que te sientas mal parado si te comparas con ella (como les ocurre a muchas personas con carencia de confianza). Del mismo modo, si etiquetas a una persona como alguien con «baja “autoestima”». Puede que te sientas mejor parado al compararte con ella.

El término “autoestima” no me agrada en absoluto, es nuevo e indefinible, da razón de una evaluación errónea, no obstante, lo uso en este caso porque el lector está familiarizado con él, sin embargo, para romper el paradigma de la autoestima valdría la pena otra nota. Prosigo.

¿Pero en qué se basan tus observaciones de los demás? Lo único que estás haciendo es crearte la ilusión de que eres mejor o peor que otra persona que has estado observando. Ahora bien, piensa en todas las veces que has observado a alguien de lejos y has emitido un juicio instantáneo sobre él o ella, posiblemente basado en su apariencia, y luego has tenido que cambiar tu opinión después de conocerlo o conocerla. Medirse a uno mismo por comparación con otras personas es una manera común de magnificar la propia falta de seguridad. La mente tiene la capacidad de compararse al alza o a la baja, dependiendo de su tendencia a pensar en positivo o en negativo. Lo que ves y el modo en que te comparas a ti mismo con lo que ves es sólo fruto de tu imaginación. Es una ilusión.

La comparación tiene un aspecto positivo y uno negativo


Sobre esta noticia

Autor:
Castillo Alejandro (26 noticias)
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