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Vidrios en el parque o la sinfonía mágica de la memoria

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28/06/2018 10:36 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Vidrios en el parque es una novela en construcción; heredera de las teorías literarias posmodernas del siglo XX, se presenta en un conjunto de crónicas que ofrecen al lector un ejercicio narrativo consciente

Finalmente toda persona quiere reorganizar el 

mundo tal como lo imaginó en la infancia. 

Bazar dos mundos, César Núñez

Esta es sin duda la frase de un soñador. ¿Qué escritor comenzaría con esta cita si no pretendiera jugar?

Hay muchas maneras de encarar una novela. Se pueden hacer esquemas, llenar las paredes de tu casa con notas, encerrarte durante meses hablando solo con tu gato para decidir pasado o presente, si primera segunda o tercera persona, si narrar las vicisitudes de vidas ajenas o de la tuya propia, si ceñirse a la realidad o vagar por mundos imaginarios o incluso si hablar de vacíos, de imposibles, de la propia creación metalingüistica.

Pero entre todas estas tácticas destaca un estilo que se escapa de todas las anteriores etiquetas puesto que las contiene a todas. Esa clase de novela que pervierte todas las fronteras de los estándares para deslumbrarte y confundir tus sentidos de lector. Un experimento en el cual nunca sabes si se está hablando en broma o en serio, de la realidad o de la ficción, del autor o del personaje, de la vida o de esa otra historia que se esconde en la tinta. Sin duda la literatura es la vida del autor Gabriel Martínez Bucio. joven escritor mexicano que estudió Letras en la Universidad Iberoamericana y cruzó medio mundo para cursar el Máster en creación literaria de la Universidad Pompeu Fabra en Barcelona. Fue merecedor del Premio Nacional de Ensayo punto de partida de la UNAM su ensayo sobre la obra de Macedonio Fernández. A lo largo de esos años fue escribiendo pequeños textos a modo de relatos que aparecieron en diferentes medios de España y América Latina. Esos textos ya contenían parte germen de lo que después sería Vidrios en el parque. Un ejemplo metódico y brillante de cómo convertir la vida en un ejercicio de estilo, de cómo captar la esencia poética de los instantes y reconstruir con ellos el relato ficticio de lo que siempre sucedió.

En el preámbulo 1 los músicos comienzan a afinar las cuerdas porque parece que este libro está concebido también como una melodía de sueños.

Voy a intentar cantarla para que podáis descubrir:

Un balcón abierto que contenía a la noche, también el verano y al calor del verano, y al despertar una risita tibia infantil deambulaba por un chiste cruel y absurdo sobre un nombre y un puente y una burla a los ismos del siglo XXI.

Un libro que demuestra la amplia cultura literaria del autor, su capacidad para analizar la esencia artística de autores cómo Blanchot, Barthes, Foucault, Cortázar, Macedonio Fernández..

Una historia de amor que había comenzado pequeñita del tamaño de un beso como dos personajes que apenas se advierten en una pintura de Caspar Friedrich, en medio de esos paisajes borrascosos, de esas ramas que agigantan los bosques de esas ramblas vorágines de gente que nunca se sabe si va o viene.

Un jugar a dejar caer una mentira al suelo cuándo se cruza una calle o se pasea un domingo por el parque hundido luego esconderse y mirar cómo va desbloqueando la realidad a su paso facturando la convirtiéndola en todo un simulacro de ficción encendida.

Hundirse en el juego creativo y experimentar con humor el enfadar a una novia para sentir esa tristeza infinita que solo rozan los genios.

Ver como poco a poco las cosas son revestidas de un peso invisible y la nostalgia qué provoca la ausencia de alguien vierte la ciudad en un balbuceo holograma de aquí ella en aquella esquina nosotros en una cosa que no encaja pero se esparce una invención de Morel cielo azul con la luna a mediodía.

Todas esas son parte de las escenas que podemos encontrar en Vidrios en el parque. Un conjunto de narraciones de vivencias qué sobrepasa en el mundo y se inscriben el ámbito de lo experimental. Un libro que demuestra la amplia cultura literaria del autor, su capacidad para analizar la esencia artística de autores cómo Blanchot, Barthes, Foucault, Cortázar, Macedonio Fernández, Raymond Queneau, etc, y readaptarla a sus propias historias y técnicas narrativas. Un libro lleno de arte literatura sueños humor y amor.

 


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